Con sesión solemne, la Cámara de Diputados conmemoró el Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, en donde legisladoras hicieron comentarios sobre los avances en materia de derechos de las mujeres y los retos para seguirlos garantizando.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, resaltó que el 8M en una Cámara Legislativa, con 253 mujeres que “contamos con una curul y esto es alcanzado tras muchos años de evolución en el país, y la paridad es hoy una realidad porque mujeres de todos los partidos políticos “trabajamos juntas para avanzar”.
A partir de esa paridad en el Poder Legislativo -dijo-, se deben impulsar presupuestos que inviertan en justicia económica, social y legal para las mujeres; leyes que las protejan frente a las violencias para que todas las mexicanas puedan vivir seguras y legislar con perspectiva de género tomando en cuenta los impactos diferenciados.
Además, fomentar la participación laboral cerrando completamente la brecha salarial, y promover juntos el Sistema de Cuidados para cambiar la vida de las mujeres y de la sociedad, el cual ha sido prioridad de todos los grupos parlamentarios, así como garantizar acceso a la salud con presupuesto para prevención y tratamientos.
Hizo mención que, a menos de 100 días del Mundial, el futbol femenil tiene cada día más aficionadas y tres mujeres arbitran en la Liga MX.
También reconoció a las mujeres que han visibilizado la realidad de muchas y que todos los días atienden albergues de mujeres violentadas, acompañan a las madres buscadoras, alimentan a las migrantes y que cuidan, trabajan y participan todos los días en la construcción de este país.
Memoria viva de la lucha de las mujeres
La diputada Anais Miriam Burgos Hernández (Morena) aseguró que el 8 de marzo es memoria viva de la lucha de las mujeres trabajadoras que, desde finales del siglo XIX, enfrentaron explotación, jornadas extenuantes y condiciones indignas que ponían en riesgo sus vidas.
Hoy lo afirmamos con claridad: Mo permitiremos retrocesos, cada mujer violentada, desaparecida o precarizada, cada niña sin oportunidades es un recordatorio de que nuestra tarea está lejos de concluir, aseveró.

Para Merary Villegas Sánchez (Morena) el 8 de marzo no es una celebración, es una fecha que obliga a reflexionar porque, aunque se ha avanzado, las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres siguen presentes, persisten diferencias salariales, el trabajo de cuidados continúa recayendo en las mujeres y la violencia sigue siendo una realidad que no se puede normalizar.
María Teresa Ealy Díaz (Morena) sostuvo que el 8 de marzo es memoria, es resistencia, es exigencia porque millones de mujeres siguen enfrentando violencia, desigualdad y miedo, y frente a ello la igualdad ya no puede quedarse en el papel, la igualad sustantiva significa vivir sin violencia, “decidir sobre nuestras propias vidas” y participar en la vida pública.
Las mujeres ya no queremos homenajes vacíos, queremos derechos, queremos seguridad y queremos igualdad, anotó.
La violencia no ha desaparecido
Para la legisladora panista Amparo Lilia Olivares Castañeda, se ha avanzado, hay más mujeres tomando decisiones y existen leyes que hace años parecían imposibles. Pero también es cierto que la violencia no ha desaparecido, que la brecha salarial sigue y millones de mujeres cargan solas con el cuidado de sus hijos, adultos mayores o personas enfermas, así como que niñas y adolescentes son vulneradas frente al crimen organizado.
Este Congreso no puede acostumbrarse al dolor, normalizar la violencia, ni resignarse a la desigualdad, advirtió.
Ana María Balderas Trejo (PAN) sostuvo que el Día Internacional de la Mujer representa décadas de lucha por derechos, justicia e igualdad. Hoy millones de mujeres mexicanas viven con miedo a salir de sus casas, a subirse a un transporte público, a denunciar y a muchas cosas más, y esa realidad no puede normalizarse.
Hoy decimos con firmeza: ni un paso atrás en los derechos de las mujeres. No más simulaciones, no más abandono, no más cifras maquilladas, puntualizó.

