En Massachusetts, Estados Unidos, una mujer, cuya identidad se ha guardado en el anonimato, desechó un billete de lotería sin percatarse de que era ganador de un millón de dólares y lo recibió nuevamente, diez días después de la compra.
La afortunada adquirió el boleto en un local en Springfield, lo revisó sin prestar mayor atención y, convencida de que no había acertado, lo lanzó al cesto de basura.
Abni Shah, hijo del propietario del local, contó que una noche revisaba los billetes de la basura y me di cuenta de que no había rayado el número.
La familia de Shah logró dar con la mujer, y cuando le entregaron el billete, se puso a gritar como loca y lloró como un bebé, señalaron testigos del momento.

