mayo 22, 2026

Advertencia del “neocon” Robert Kagan sobre una crisis constitucional

Advertencia del “neocon” Robert Kagan sobre una crisis constitucional

 

MSIA Informa
Un artículo de investigación publicado el 27 de octubre en Global Times, órgano semioficial del Partido Comunista Chino (PCC), informa que las organizaciones no gubernamentales  (ONG) no tienen problemas para operar en Hong Kong, pero no así los “grupos subversivos” como Amnistía Internacional (AI). El texto, firmado por Chen Chingqing, Huang Lanlan y Lin Xiaoyi, afirma que AI, “ampliamente conocida por su papel infame en entrometerse en los asuntos internos de China e instigar una revolución de colores en su Región Administrativa Especial de Hong Kong, anunció que se retirará de Hong Kong”. De acuerdo con el artículo, “los observadores y especialistas chinos en Derecho creen que, con la nueva ley de seguridad nacional, no hay lugar para que esas organizaciones extranjeras realicen su subversión por medio de lo que llaman derechos humanos y valores democráticos occidentales”. El 25 de octubre

AI informó que la nueva ley de seguridad nacional china imposibilita que las organizaciones de derechos humanos trabajen libremente en Hong Kong, por miedo a las represalias del gobierno chino. El artículo agrega que, durante los disturbios de 2019, como otras organizaciones occidentales contrarias a China, AI denigró y atacó a la policía de Hong Kong, por cumplir la ley, por medio de Facebook y de otras plataformas para incitar sentimientos y conflictos y para iniciar campañas para que los intervencionistas se manifestasen contra las supuestas violaciones de los derechos humanos llevadas a cabo por la policía.

Lo interesante de todo esto es que Amnistía Internacional no fue invitada o forzada a dejar Hong Kong ¿Será que ya existe un Síndrome de Afganistán?

La Fundación Friedrich Naumann para la Libertad y la Nueva Escuela para la Democracia (NSD, por sus siglas en inglés) se retiraron de Hong Kong el año pasado. La Fundación, según el artículo, está ligada al Partido Democrático Libre (FPD, por sus siglas en alemán) de Alemania y ha manifestado su apoyo al separatismo de Hong Kong y de la provincia musulmana de Xinjiang. A su vez, la NSD, con sede en Taiwán, es conocida por el patrocinio que recibe de la CIA y de la notoria Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), conocido instrumento de intervención y de desestabilización política estadounidense. Los autores afirman:

Con un sistema legal robusto para salvaguardar la seguridad nacional, China inició una serie de fuertes contramedidas dirigidas a los separatistas extranjeros y a las fuerzas contrarias a China. Por ejemplo, de acuerdo con la ley contra sanciones extranjeras, China impuso sanciones en julio a seis personas y entidades de Estados Unidos, entre ellos el exsecretario de Comercio Wilbur Luois Ross, a la directora de Human Rights Watch en China, Sophie Richardson, y al Consejo Democrático de Hong Kong, entre otros.

Una de las razones por la que tales ONG se están despidiendo de Hong Kong es la intervención del gobierno chino para eliminar las “zonas grises”, las lagunas existentes en la legislación que les permitían actuar sin restricciones. Ahora existe un código civil y una ley de seguridad nacional. Además de eso, el gobierno chino reconoce la existencia de muchas actividades que no se limitan a los campos tradicionales, como la seguridad cibernética, que no estaba contemplada por la legislación, laguna que se está cerrando. Otro artículo de Global Times (31/10/2021)

Informa que las autoridades de seguridad informaron de la existencia de organizaciones sin fines de lucro que recibían dinero y realizaban vigilancia que abarcaba prácticamente toda la costa china. Una de ellas, cuyo nombre no fue revelado, recibió 312 mil dólares del exterior en los últimos siete años y mantenía 22 puestos de vigilancia cercanos a bases militares, por lo que fue cerrada y sus recursos fueron confiscados. El ejemplo de China resalta la facilidad que tales ONG internacionales encuentran para intervenir en países donde la legislación presenta “zonas grises”. En algunos de ellos se trata de una limitación de la soberanía deliberada. En otros, de una incomprensión de la magnitud del fenómeno de la erosión de la soberanía, es decir, de la seguridad nacional, por muchos medios, entre los que destacan la actuación insidiosa de las ONG que responden a un plan externo.

Y Pekín se une a los todavía pocos países que decidieron afirmar que aquí manda el Estado nacional. Con la imposición de leyes para proteger su soberanía.

Foto: Henry_Wang

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

Related posts