Arturo Ruiz Rios
Lázaro Cárdenas del Río desechó las políticas del Maximato, debilitó políticamente a Plutarco Elías Calles, quien se conformó con imponer tres callistas en el gobierno y sus dos hijos fueron gobernadores de Nuevo León y Tamaulipas. Recibía a políticos en la hacienda El Tambor, de su hija Alicia.
En 1935 se reunió con el presidente Cárdenas para solicitarle que cesara las huelgas de la clase obrera y la división del Congreso. Pedía que se pagaran favores políticos a Luis N. Morones, pues no hacerlo provocaría su debacle política, tal y como lo había hecho con el presidente Pascual Ortiz Rubio.
Cárdenas solicitó la renuncia de los cuadros callistas en su gobierno
Fue apoyado por lo sectores agrario y campesino, quienes habían sufrido el charrismo sindical del Maximato.
El 13 de diciembre de 1935, Calles regresó de Hawái a la capital a defender el callismo. Pero los periódicos no publicaron sus comunicados.
Cárdenas acabó al Maximato, el 9 de abril de 1936, envió militares a Santa Bárbara, a su casa. Leía: Mi Lucha de Hitler, y se le ordenó salir de México antes de las 7 de la mañana.
El 10 de abril, Calles y Morones partieron al exilio en Estados Unidos, donde permanecieron cinco años y al ascender Manuel Ávila Camacho al poder, Calles puedo volver a México.
En septiembre de 1941, Plutarco Elías Calles reapareció en el balcón presidencial de Palacio Nacional, acompañando al presidente Ávila Camacho y, entre otros, a Lázaro Cárdenas.

