Luego de la violenta erupción del volcán submarino Hunga-Tonga, ocurrida el 15 de enero, la mexicana Verónica Vega, de 56 años, fue reportada como desaparecida, pero por fortuna este 2 de febrero, pudo comunicarse con su familia mediante un email.
Originaria de Baja California Sur, Verónica reside en el archipiélago de Tonga desde hace 15 años, junto a su esposo Mark Salvadore, de nacionalidad estadounidense, quienes tras restablecerse lentamente las comunicaciones en el reino polinésico del Pacífico Sur, enviaron un correo a una sobrina de la mexicana.
Confirmaron que gozan de salud, pero que ha sido difícil sobrevivir por el desabasto de víveres; además analizan cómo restablecer su vivienda y obtener insumos.
Verónica y Marck habían edificado 10 cabañas ecológicas, en Eueiki, una isla al norte de Tonga. Empero, la región sufrió el violento impacto de la explosión, que afectó su patrimonio.

