Escondió los cuerpos de sus padres y hermano durante tres días, y no dejó de jugar videojuegos
De forma fría, un adolescente de 15 años aceptó que mató a sus padres y a su hermano menor al usar una escopeta de caza, en Elche, España. Según fuentes policiales, el chico habría pasado tres días con los cuerpos dentro de su casa.
Confesó que en total realizó seis disparos: dos a su madre y uno a su hermano de 10 años. Esperó tres horas, hasta que su progenitor regresara del trabajo, y le disparó en tres ocasiones.
Dijo a la Policía que discutió con su madre, debido a que le había impedido el acceso al internet, por sus bajas calificaciones.
Al día siguiente
Riñó nuevamente con su mamá, por lo que se encerró en su dormitorio, tomó el arma de su papá y comenzó el artero ataque sobre su familia.
Escondió los cuerpos en el cobertizo, limpió la sangre, se bañó y cenó. Los tres días siguientes los pasó en su cuarto jugando videojuegos y habló con amigos, a quienes les decía que estaba confinado por el COVID.
Finalmente, el chico confesó a su tía sobre el multihomicidio de su familia y fue ella quien dio aviso a las fuerzas del orden.

