julio 24, 2026

Y como decía la abuela: Las canas son vanas, las arrugas son siempre seguras

Y como decía la abuela: Las canas son vanas, las arrugas son siempre seguras

 

Bolivar Hernandez*

Siendo muy joven leí una novela magistral que trata sobre la vida de un viejo moribundo, y me impactó tanto, que es la única obra literaria que me atrevo a recomendar su lectura.
Se trata de Memorias de Adriano, escrita por la espléndida autora Marguerite Yourcenar, francesa nacida en Bélgica, y publicada en 1951.
La obra de Yourcenar está escrita en forma de cartas, estilo epistolar, que son dirigidas a su primo Marco Aurelio y su sucesor como emperador de Roma. Relata en forma de ficción la vida y muerte del emperador Adriano, y es una historia relatada en primera persona.
Las Memorias de Adriano versa sobre sus triunfos militares y políticos, y sobre sus reflexiones sobre el arte, el amor, la belleza y la muerte, también acerca de las traiciones de sus allegados.
La traducción de las Memorias de Adriano del francés al castellano, fue realizada por un magnífico escritor argentino llamado Julio Cortázar, quien hizo una traducción bella e impecable.
La pirámide de edad
Tradicionalmente las pirámides de edades, demográficas del mundo y de los países en particular, fueron por mucho tiempo pirámides perfectas: una base ancha y una cúspide picuda. Los niños y los jóvenes en la plataforma y los viejos en la punta.
En el siglo XX hubo una revolución demográfica: Que se tradujo en la reducción de la natalidad y en el aumento de la longevidad. Las pastillas anticonceptivas jugaron un papel decisivo en ello y, por otra parte, los avances en la medicina mejoraron la situación de los adultos mayores.
La pirámide demográfica se modificó sensiblemente, gracias a que hay menos nacimientos y una muy larga vida a los viejos.
Las pirámides demográficas actuales tienen unas bases angostas y unas cúspides más anchas, cómo está ocurriendo ahora en Europa.
Durante una estancia en el llamado Viejo Continente, pude observar que en los parques infantiles no había un solo niño, y sí muchos ancianos tomando el Sol. Los kínder cerraron por falta de demanda en Francia y Alemania. Los servicios sociales para los viejos aumentaron notablemente: asilos, sanatorios, programas recreativos y excursiones y viajes turísticos para los viejos.
Se estima que para el año 2050 habrá 2 mil millones de ancianos en todo el mundo, uno de cada seis personas será un viejo. Hoy es uno de cada once personas. Entre la población de de la tercera edad mundial, las mujeres viven entre seis y ocho años más que los hombres de su edad.
Japón es el país con mayor número de longevos, centenarios, y ya se está estudiando ese fenómeno, para saber si es el clima, la alimentación o las prácticas culturales tradicionales, las causas de esa longevidad tan marcada.
Curiosamente a lo largo de la historia de la humanidad, la vejez era considerada como algo valioso y digno de veneración, según los datos de la historia de la antigua Grecia y Roma. En la era cavernaria, es posible que los ancianos fueran considerados importantes entre ellos, son hipótesis solamente. Por los descubrimientos arqueológicos que muestran huesos rotos y sanados por el cuidado del grupo a sus ancianos.
La vejez ha sido un factor de características relativas, ya que en las tribus de cazadores y recolectores, se ha podido determinar en entierros que la edad aproximada de vida de un adulto mayor, no rebasaba los treinta años.

Foto: Pixabay

Avances de la ciencia médica
Para que la humanidad llegara a tener una esperanza de vida superior a los cincuenta años, tuvieron que transcurrir miles de años. En los días últimos dos siglos, la esperanza de vida de la humanidad está cercana a los 80 años. Y eso obedece a cambios en la dieta y también al avance de la ciencia médica.
Cuando era un jovencito en los años 60, mis hermanas menores, me llegaron a decir: Hermano, conocimos a un viejo de treinta años. ¡Todo es relativo!
En el arte, el tema de la eterna juventud es amplio y entretenido. Por ejemplo, El retrato de Dorian Gray, 1890, del afamado y controversial escritor irlandés, Oscar Wilde. Que en su novela tan famosa describe el acusado narcisismo de su personaje central, quien desea conservarse igual al hombre del retrato, no envejecer nunca. Pero el día que destruye ese cuadro, muere de inmediato.
Las sociedades occidentales actuales buscan todavía afanosamente el elíxir de la juventud, como en la antigüedad. Antes eran aguas bebidas o baños, hoy son cremas antiarrugas, o antienvejecimiento. Y hormonas, vitaminas, proteínas, omegas tres, son parte del arsenal, para combatir la vejez.
Los jóvenes son el símbolo de las sociedades actuales
Son altamente valorados en todo sentido. Las modas, el entretenimiento es exclusivo para ellos. Los empleos también, y los viejos se disfrazan de jóvenes para no ser marginados socialmente. Pero están fuera del mercado laboral a partir de los cincuenta años, cuando son jubilados anticipados, aunque no quieran. No es un retiro voluntario, sino forzoso. Con el sueldo del que jubilaron, las empresas o el gobierno, pueden contratar dos o tres jóvenes, tres por el valor de uno.
En la remota antigüedad, la jubilación significaba, literalmente: Lanzar gritos de júbilo, eran felices por dejar de laborar.
El 30% de los ancianos del mundo viven solos. Otro porcentaje importante está recluido en asilos de ancianos públicos o privados. Y muy pocos viven en los hogares de sus hijos o familiares.
El maltrato a los viejos es frecuente en su propio hogar y no se diga en los asilos, donde se les priva de cuidados de higienes, salud y alimentación .
Los efectos colaterales de la vejez son mentales, básicamente: Demencia senil, Alzheimer, mal de Párkinson. También diabetes, hipertensión, obesidad, desnutrición.
¿Qué hacer?
No hay recetas para tener una adecuada vida en la vejez.
Pero es posible que si se siguen unas cuantas cosas útiles la vida del anciano sea de mejor calidad.
  • Tener o mantener una vida social, ese contacto con el resto del mundo social que lo rodea, es vital.
  • Realizar ejercicios moderados. Nunca ir al gimnasio. Caminar una hora, o montar una bicicleta fija o estacionaria por 20 minutos.
  • Procurar una dieta sana y balanceada. Comer poquito. No cenar.
  • Evitar el consumo de los Enemigos Blancos: Azúcar, sal, leche y pan blanco.
La ciencia y el envejecimiento
Están en curso muchas investigaciones sobre la vejez en diversas instituciones de medicina humana en todo el mundo. La idea no es buscar la inmortalidad del ser humano o prolongar indefinidamente la vida. No es ese el fin de los estudios actuales.
La primera consideración plantea que el envejecimiento se debe a los daños celulares de todos los órganos internos del ser humano. Con la edad se van dañando paulatinamente las células del organismo y provocan catástrofes enormes en el individuo, como es el cáncer y sus múltiples manifestaciones.
Los buenos hábitos de vida de un individuo no mejoran las células ya dañadas, eso es ya irreparable.
Se busca la creación de algunos fármacos que detengan ese daño celular en cualquier órgano vital del individuo.
Habrá que mirar a los viejos con otros ojos, con una mayor comprensión, con compasión y benevolencia de parte de sus familiares y del resto de la sociedad donde viven a duras penas.
Y como decía la abuela: Las canas son vanas, las arrugas son seguras.
En una estancia larga en La Paz, Bolivia, los campesinos me dijeron que para poder vivir bien a más de 3 mil metros de altura, debía seguir estos pasos:
Comer poquito, andar despacito y dormir solito, más unas tazas de té de coca durante el día, era la fórmula del éxito .
*La Vaca Filósofa
Fotos: AdinaVoicu /Pixabay

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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