La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano: Victor Hugo (Novelista francés).
Bolivar Hernandez*
En 1999, Harvey Ball, creador del icónico símbolo Smiley Face o Carita Feliz, decidió proclamar el Día Mundial de la Sonrisa para el primer viernes de octubre, una fecha pensada para ser feliz y llevar alegría a otros, aunque sólo sea por 24 horas, un día.
La sonrisa es un gesto que produce muchos beneficios. Al sonreír, nuestro cuerpo libera endorfinas y serotoninas, dos hormonas que nos hacen sentir más felices, menos estresados y mejorar nuestro estado de ánimo.
Disertar sobre la risa es algo muy serio
Los temas son la sonrisa, la risa y la carcajada. Es hablar del buen humor y sus efectos secundarios en el bienestar humano. No solo el hombre es capaz de reír, también hay otros animales que ríen o sonríen, principalmente los simios.
Sin embargo, el ser humano ríe por motivos muy variados. Lo que causa una risa fácil es por lo común en situaciones absurdas, por los malos entendidos, por las caídas, por los golpes, por el ridículo, por las exageraciones y por lo grotesco.
Una primera distinción: no es lo mismo reírse con alguien, que reírse de alguien
La visión fisiológica de la risa
Al reír, el ser humano mueve simultáneamente entre 12 y 17 músculos de la cara.
La risa es amplia y el sujeto muestra los dientes y cierra los ojos. En cambio, la sonrisa es una simple insinuación de la risa. Consiste en una pequeña elevación de la comisura de los labios, de los párpados y con un leve entre cerramiento de los ojos; y una discreta abertura de la boca que permita ver parcialmente los dientes.
Al reír, el cerebro humano libera adrenalina, endorfinas, serotonina y dopamina. Esta última se le conoce como la hormona de la felicidad.
Reír es un método natural de relajación que oxigena el organismo entero. Una buena carcajada puede movilizar no solo los músculos faciales sino también los músculos abdominales. (Me dolió la panza de tanto reír). Reír bastante equivale a un paseo de 15 minutos en bicicleta. Con cada carcajada se ponen en movimiento 400 músculos en todo el cuerpo.
El origen de la risa se ubica en la zona prefrontal de la corteza cerebral, que es la parte más evolucionada del cerebro.
El doctor Freud atribuyó a la carcajada, el poder liberar al organismo de las energías negativas. Es algo sanador, sin duda alguna.
Atributos de la risa y la sonrisa
Estos gestos gratos abren canales de comunicación con otros seres humanos, si uno le sonríe a un desconocido, la respuesta es recíproca. Es una señal de paz y de concordia.
La risa en la antigüedad
La risa acompaña al homo sapiens desde tiempos muy remotos. Es un modo de comunicar una emoción interior a los demás.
En la antigua Grecia, autores como Homero, Aristófanes y Menandro, escribieron textos pícaros que motivaban la risa de sus lectores.
Y en la antigua Roma, Plauto, Horacio y Marcial, escribieron comedias cómicas.
En la Edad Media abundaron los textos satíricos. El Decamerón de Boccacio; Don Quijote de la Mancha. Otros autores satíricos fueron: Tirso de Molina, Calderon de la Barca, Francisco de Quevedo.
El cine de humor
El humor ha sido llevado a la pantalla grande desde sus inicios en el cine mudo: Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd y los Hermanos Marx, son ejemplos de ello.
Mención aparte es Woody Allen, cuya filmografía es de un humor ácido, basado en su experiencia de 30 años como paciente del psicoanálisis freudiano. Sus películas envían a sus seguidores muchas señales en clave psicoanalítica.
He sido un admirador de Allen desde siempre y he visto toda su producción fílmica. No es para todo público lo que hace este judío neoyorquino.
En cierta ocasión asistí a una sala de cine de arte en la Zona Rosa, de la Ciudad de México, para ver la última película de Woody Allen, Días de Radio, (1987) con Mía Farrow, que era un homenaje a la radio que influyó en tantos individuos en todo el mundo. Al inicio, la sala estaba semi vacía, al finalizar la proyección y al encenderse las luces interiores, me sorprendí al constatar que yo era el único espectador. Todos los demás huyeron por aburrimiento y por el tema.
Me formé como individuo escuchando la radio desde que era un niño, y hoy, 70 años después, sigo escuchando la radio. Escuché grandes radionovelas como El derecho de nacer, Kaliman, concursos de sabiduría como el Doctor IQ. Tanta era mi afición a la radio que quise ser locutor y pude obtener la licencia de locutor en México, en parte por seguir los pasos de mi primo, Alfonso Sifontes, el mejor locutor de Guatemala.
Tuve el privilegio de dedicarme a la radio con cierto éxito en México.
El humor en la literatura
Desde la antigüedad, el humor en el tratamiento de los temas serios ha sido una constante. Estos son algunos ejemplos, solamente:
G. k. Chesterton, El hombre que fue Jueves; Darío Fo; Ramón Gómez de la Serna; Quino; Julio Cortázar, sus cuentos; Alfredo Bryce Echenique, escritor peruano genial. Les Luthiers, grupo argentino muy fino en el humor.
En México, el sorprendente Jorge Ibargüengoitia, La ley de Herodes.

La risa en el arte
En la pintura es muy difícil encontrar personas riendo o sonriendo. Salvo el extraordinario retrato de la Mona Lisa, pintada en el siglo XVI.
La risa en el arte del siglo XVII se consideraba que era algo reservado a las clases bajas, a los borrachos, a los locos y a los actores de teatro, exclusivamente. La gente decente no debe reír en público.
Se pone como excusa para no pintar personajes riendo que el hecho de posar por 10 horas seguidas, sin moverse, era una tortura para el modelo o la modelo. Pero seguramente, la razón es que las personas de esos siglos tenían pésimas dentaduras, o les faltaban piezas dentales al frente. O tenían los dientes picados.
Es un rasgo de buena educación que al reír, el individuo debe tapar con una mano la boca, esto es más notorio entre las mujeres.
En la era moderna, y con los selfies, todos se toman fotos de cerca mostrando la dentadura perfecta, muy bien alineada, y muy blanca, nítida. Antes eso era una herejía. ¡Imposible!
La risa en la Televisión
Abundan los programas dizque cómicos en la televisión de todo el mundo. Es un humor chabacano, simple, grotesco, sin ninguna creatividad. Inclusive hay programas con risas pregrabadas, porque el público en el estudio no se reía nunca.
Son bromas prefabricadas, ninguna espontaneidad. Chistes malísimos. Bromas sexistas, machistas, homofóbicas, racistas, etcétera, etcétera.
El circo
Detesto a los payasos del circo desde niño, porque no me causan ninguna gracia. Me dan mucha lástima porque quieren forzar la risa o la carcajada del público, con muy pocos argumentos de convencimiento.
Nunca llevé a mis hijos pequeños a ningún circo, por esa razón.
La vida social y la risa
En general, no me causan gracia los cuenta chistes de toda reunión social. Son puja chistes forzados y con la obligación de los escuchas de reírse sin ganas.
Por lo regular, suelo huir de inmediato de las reuniones que abusan de los asistentes que deben festejar obligadamente esos malos chistes.
Hay situaciones extrañas donde se produce la risa involuntaria, como son los velorios, donde mucha gente ríe sin parar. Es una forma natural de liberar el estrés o la tensión del evento.
Los que sí se ríen siempre y los que no se ríen nunca
El mundo se divide en dos grupos: los que tienen un mal humor permanente y los que procuran mantener un buen humor siempre. Ambos grupos son repelentes, no soportan a los otros.
Los que no se ríen nunca se hacen notar desde lejos, por el ceño fruncido, y los labios apretados, se les reconoce de inmediato.
En Italia se les conoce como Los facha di culo ( Caras de culo). Bocas fruncidas. Los amargados producen mucha risa a los demás.
Por algo será que a alguien se le ocurrió inventar una terapia eficaz para muchos tipos de pacientes hospitalizados. Se denomina: Risaterapia.
Coincido con ellos, con esos terapeutas, en que la risa es sanadora y liberadora. Muchos dicen: “Si no me rio, voy a reventar”. Y, por lo general, revientan…
*La vaca filósofa.

