mayo 25, 2026

La política internacional de Rusia, según Serguéi Shoigú

La política internacional de Rusia, según Serguéi Shoigú

Elisabeth Hellenbroich, Wiesbaden

Seis meses después del inicio de la invasión del Este de Ucrania, Rusia ya ocupó la mayor parte de Donestk y la totalidad de Lugansk, en tanto que el bloqueo del puerto de Odesa y otros más fue aliviado con la ayuda de las Naciones Unidas (UN) y de Turquía.

Una parte creciente de las poblaciones de Ucrania y de Europa quieren el fin de la guerra, que ya dejó tras de sí miles de soldados y de civiles inocentes de ambos lados de la contienda. Con el aumento de las entregas de armas de Estados Unidos y de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), sin embargo, el conflicto se prolonga sin sentido, con consecuencias devastadoras para las economías de Alemania y de las naciones europeas.

En Estados Unidos, el gobierno del presidente Joe Biden, presionado desesperadamente por las elecciones para el Congreso de mediados de noviembre, declaró su firme intención de ampliar la ayuda militar a Ucrania, al tiempo que el Reino Unido anunció que miles de soldados ucranianos habrán de ser entrenados por sus fuerzas especiales.

La propaganda en Alemania

Alcanzó un punto de franca histeria, con el único tema por el momento: la posible interrupción total de las importaciones de gas natural ruso, en medio de los llamados frenéticos (principalmente del Partido Verde) para buscar opciones fuera de Alemania y las instrucciones para que los ciudadanos se aprieten el cinturón y se preparen para grandes sacrificios económicos.

La situación del país no se compara a la de ningún otro de Europa. En Francia, el presidente Emmanuel Macron retomó el diálogo telefónico con el presidente ruso, Vladímir Putin, en una clara señal de que los galos desean mantener el diálogo, mientras que el canciller alemán, Olaf Scholz, mantiene una política externa errática, con visitas a países como Canadá, en busca de futuros recursos energéticos fuera de Rusia, al tiempo que los precios de los alimentos y de la energía explotan en su país.

Frente a  la situación descrita, vale la pena conocer al discurso pronunciado por el ministro de Defensa ruso, general Serguéi Shoigú, en la Décima conferencia de Moscú sobre Seguridad Internacional (16 y 17 de agosto). Ante más de 200 especialistas de defensa y seguridad de todo el mundo, Shoigú, hizo una notable evaluación sobre la guerra Rusia-Ucrania y el alcance de los compromisos rusos en todo el mundo. Según él, la guerra iniciada el 24 de febrero “marcó el fin del mundo unipolar. La multipolaridad se hizo realidad”.

Para él, la situación de seguridad de Europa es peor que en el auge de la Guerra fría. Las actividades de la Alianza (OTAN) su hicieron lo más agresivas y contra Rusia posibles. Fuerzas significativas de Estados Unidos se redesplegaron al continente y el número de tropas de la coalición en Europa Oriental y Central aumentaron mucho.

Puso énfasis en que eso incluye el envío de formaciones extra de la Fuerza conjunta de la OTAN en el “flanco Este” del bloque, iniciado incluso antes de la Operación militar especial en Ucrania. “La OTAN dejó caer sus máscaras. La naturaleza agresiva del bloque ya no puede ser ocultada con la formulación de la orientación puramente defensiva de la coalición. Hoy, los documentos de planeación estratégica de la Alianza consagran reivindicaciones de dominio global. Los intereses de la Alianza incluyen a África, el Oriente Medio y la Cuenca del Pacífico, afirmó.

La visión de Occidente, dijo Shoigú, dicta que el sistema de relaciones internacionales debe ser sustituido por un “orden mundial basado en reglas:”

La lógica aquí es simple y de tipo ultimato. O el candidato a ‘socio democrático’ de la Alianza pierde la soberanía y queda supuestamente del ‘lado correcto de la Historia,’ o es relegado a la categoría de los regímenes autoritarios, contra los que se pueden utilizar todo tipo de medidas, en particular la presión coercitiva.

Foto: klimkin

Shoigú aprovechó la ocasión para hablar de algunos aspectos de la operación de Ucrania:

En Ucrania, los militares rusos se están enfrentando a fuerzas occidentales combinadas, que conducen al liderato de aquel país en una guerra híbrida contra Rusia. El abastecimiento de armas y de equipamiento militar a Ucrania se está haciendo más intenso y el entrenamiento del Ejército ucraniano se está realizando. Recursos financieros enormes se están transfiriendo para mantener la viabilidad del régimen. Las misiones de las Fuerzas Armadas de Ucrania las planean y las coordinan consejeros militares extranjeros, los datos de reconocimiento son proporcionados por todas las fuentes de la OTAN disponibles.

El uso de armamento está supervisado por especialistas occidentales… Los esfuerzos de la OTAN buscan prolongar la agonía del régimen de Kiev. Sin embargo, sabemos con certeza que nadie de la OTAN tiene dudas de que los objetivos de la operación militar especial del liderato ruso se alcanzarán, ni de que los planes para debilitar estratégica y económicamente a Rusia están fracasando.

A pesar de las sanciones

La economía rusa se mantuvo firme y fue disipando el mito de las ‘súper armas’ proporcionadas a Ucrania por Occidente, supuestamente capaces de cambiar la situación en el frente. “Inicialmente hablaban de los sistemas de (misiles) antitanque Javelin y de algunos drones ‘únicos.’  A últimas fechas, los occidentales han promovido el papel de los sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple HIMARS y de obuses de largo alcance.” Estas armas, sin embargo, no tuvieron ningún efecto significativo, dijo.

Shoigú recalcó que las operaciones de las Fuerzas Armadas Ucranianas se planean en Washington y en Londres:

Los servicios de espionaje occidentales no sólo proporcionan las coordenadas de los blancos que se habrán de atacar, sino que la entrada de esos datos en los sistemas de armas se realiza bajo la vigilancia total de los especialistas occidentales. El papel de Kiev en este combate occidental se redujo al de proporcionar las bajas, que resultan indispensables. Esto explica la enorme pérdida de personal de las Fuerzas Armadas y de las formaciones de defensa territorial (Guardia nacional). Los números reales de bajas entre los militares y las fuerzas de defensa territoriales movilizadas han sido ocultadas hasta ahora por el liderato de Kiev (el 23 de agosto, el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung situó el número oficial de militares ucranianos muertos en 9 mil -EH). La actitud desdeñosa respecto a las pérdidas de soldados extranjeros refuerza la tesis de que la OTAN tiene intereses puramente egoístas en Ucrania. Es claro que la experiencia colonial de Gran Bretaña fue muy útil para Londres al lidiar con el liderato actual de Kiev, de quien es la principal patrocinadora.

Fotos: WikiImages/ klimkin

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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