Arturo Rios
El historiador Fernández de Oviedo, en pláticas con Juan Cano, último marido de Tecuichpo, después, Isabel de Moctezuma, detalló pormenores de la princesa mexicana.
La princesa Tecuichpo o Ichcaxóchitl, Flor de Algodón, que cristianizada se llamó Isabel, 1509-1550, hija preferida de Motezuma Xocoyotzin, tuvo una vida dramática.
Aún niña, fue dada sucesivamente como esposa, para legitimar el poder, a Cuitláhuac y a Cuauhtémoc, los dos últimos señores mexicas.
Al volver Hernán Cortés de la Hibueras
Y antes de ser desposeído de los últimos cargos que conservaba de capitán general y administrador de los indios, asignó tierras, el 27 de junio de 1526, a doña Isabel, hija mayor superviviente de Moctezuma, y el 14 de marzo de 1527 a doña Marina, la otra hija existente.
En el documento de donación, Cortés manifiesta que Moctezuma le encargó el cuidado de sus tres hijas, Isabel, María y Marina, y que por los servicios que el señor de México prestó a la conquista, asigna a doña Isabel, en nombre del rey, el pueblo de Tacuba y su jurisdicción, que era parte de su propio patrimonio.

A doña Marina dio los pueblos de Ecatepec, Acolhuacan y Cuautitlán. La tercera hija, doña María, había muerto en la retirada de la Noche Triste. Cortés casó a doña Isabel con Alonso de Grado, quien murió poco después.
Tecuichpo, fue una mujer fuera de serie
Fue casada dos veces por Moctezuma con sus primos; la primera vez, a los 10 años de edad con Cuitláhuac y, después, con Cuauhtémoc.
En tanto, Cortés la unió con Alonso de Grado, Pedro Gallego Andrade y entre estos matrimonios, Cortés la hizo su amasia y culminó sus uniones matrimoniales con Juan Cano Saavedra, que ella decidió y se fue a vivir con él a Cázares, España.

