Los dictadores, quizá porque conocen muy bien sus propias mentiras, se han dado cuenta a menudo del poder que tiene la historia. En consecuencia han intentado reescribir, negar o destruir el pasado: Margaret MacMillan (Usos y abusos de la historia).
Mary Sandoval*
La mega marcha ciudadana del 13 de noviembre pasado, para defender al INE, trajo consigo muchas cosas, entre ellas, que la envidia del presidente se hizo tan evidente, que de la manga se sacó la convocatoria para una contramarcha, que se celebró el 27 de noviembre.
No cabe duda que el mandatario mexicano es muy dado a organizar y asistir a las marchas para enaltecer su ego. José Luis Camacho Acevedo, en su columna ¡Presidente sano y Salvo!, El Heraldo de México, 27 de noviembre, escribió lo siguiente:
Pero, si de fortaleza y vitaminas hablamos, lo que es muy suyo son las multitudes, las marchas y los mítines, es ahí donde el presidente muestra músculo.
Hemos observado, en todo lo que va de su frenético sexenio, el presidente se ha comportado como el agitador social que siempre ha sido; con la marcha ciudadana, salió a relucir la verdadera personalidad de López como presidente, es decir, el hombre que no gobierna, solo destruye y envidia a los demás.
En mi artículo La marcha de la envidia y el ardor, dije que con esta marcha del ego, López buscó competir para ver quien juntaba más gente -si él, sus testaferros, corcholatas y acarreados o la marcha ciudadana, donde los participantes llegaron de manera libre y cívica. Además de seguir, como perritos falderos, las órdenes de su gran gurú, corcholatas como Sheinbaum, Ebrad y Adán Augusto López salieron a darse baños de pueblo e intentar hacer su propia pasarela.
Para la jefa de Gobierno de CDMX, las cosas no le fueron nada favorables y, cercanos a la 4T, nos indican que recibió reprimenda por no cubrir la cuota (borregada) que se le había solicitado. Está claro que, los ciudadanos, no quieren a la corcholata favorita del presidente, ni a Morena gobernando más la capital del país.
La marcha del ego fue… ¡curiosita!
En un principio, su objetivo era para defender la reforma electoral del mandatario mexicano; después, se supone que fue para celebrar los 4 años de gobierno; pero resulta que también fue para insultar a quienes piensan diferente del testarudo presidente. Total, que la marcha de los acarreados, como se le conoce, no tuvo un objetivo claro. Como dato chistoso, en esa marcha se olvidó López Obrador de su
reforma electoral, pues no lo mencionó en su discurso.
Llegó la torta del chavo… pic.twitter.com/d60wBjkOFW
— Ivy Sosa (@Ivysosa22) November 28, 2022
¿Y los ciudadanos, dónde queda su dignidad?
A la marcha oficialista se le recordará como la marcha del acarreo; y será así porque en redes sociales se compartieron fotos y videos donde se comprobó que, a mucha gente, la trajeron en autobuses desde diferentes puntos de la República, y que también les dieron la torta, el refresco, alojamiento y dinero para sus gastos personales.
Inclusive, se compartieron escritos en donde se pedía a los trabajadores, a quienes reciben apoyos del gobierno, que tenían que acudir a fuerzas a la marcha porque, de lo contrario, les iban a quitar el apoyo, se les descontarán días de salario o no los dejarían vender más en la vía pública.
López Obrador y su gobierno, se han caracterizado por pisotear la dignidad de las personas, mismas que usan a su conveniencia. Pero, no sólo a los ciudadanos que maicean o controlan con prebendas, también a los propios trabajadores del gobierno, se les forzó a ir. Sin olvidar, por supuesto, a los funcionarios públicos que están en el gabinete presidencial, a gobernadores, diputados y senadores del partido oficial, y a todo ese séquito de lacayos que, con tal de no perder su trabajo, privilegios o que el tabasqueño les dé alguna dádiva, se dejan pisotear.
Hubo tentempié más completo. pic.twitter.com/118mt54Ht0
— Ivy Sosa (@Ivysosa22) November 28, 2022
Foto: Redes Sociales


