Benedicto XVI, el primer pontífice en 600 años en dimitir a su cargo, en lugar de ocupar el papado de por vida, murió este sábado 31 de diciembre, se establece en un despacho de prensa del Vaticano.
La noticia de su deceso llega días después de que el papa Francisco, pidiera a los fieles que rezaran por Benedicto, arguyendo que se encontraba muy enfermo.
Se informó que el miércoles, Francisco fue al Monasterio Mater Ecclesiae, en la Ciudad del Vaticano, para visitar a Benedicto. Ese mismo día, un vocero del Vaticano aseguró que:
Hubo un deterioro debido al avance de su edad, en las últimas horas, y añadió que los médicos monitoreaban la situación.

De hecho, la salud de Benedicto XVI había estado endeble durante algún tiempo.
#OremosJuntos por el Papa Emérito Benedicto XVI, que en el silencio sigue rezando por la Iglesia. Pidamos al Señor que lo consuele y lo sostenga en este testimonio de amor a la Iglesia, hasta el final.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) December 28, 2022
Hijo de un policía
Joseph Ratzinger, su nombre real, nació en el pueblo de Marktl, en 1927; fue hijo de un policía local.
Ordenado sacerdote en 1951, fue nombrado cardenal en 1977 y luego fue el principal asesor teológico del papa Juan Pablo II. En abril de 2005 asumió el pontificado, tras el deceso de Juan Pablo II.
El 11 de febrero de 2013
Benedicto sorprendió al mundo católico de todo el planeta, cuando anunció sus planes de dejar su puesto como papa, arguyendo su edad avanzada.
En su discurso de despedida, prometió permanecer oculto del mundo; empero, en los años posteriores a su retiro, siguió comentando sobre asuntos religiosos. Ello, sin duda, contribuyó a fuertes tensiones dentro de la Iglesia católica.
Cuando renunció a su papado, L’Osservatore Romano -el diario del Vaticano- lo despidió como un pastor rodeado de lobos.
En una misiva pública, en abril de 2019
Benedicto XVI se refirió a la crisis del abuso sexual, señalando que fue causada en parte por la revolución sexual de la década de 1960 y la liberalización de las enseñanzas morales de la iglesia.
Un año después, en enero de 2020, Benedicto XVI rechazó ser coautor de un libro, que se consideraba que socavaba a Francisco, de si permitir o no que los hombres casados se convirtieran en sacerdotes en ciertos casos.
También Benedicto se vio envuelto en una polémica de si en su tiempo, como arzobispo de Múnich y Freising, entre 1977 y 1982, habría sido informado de cuatro casos de abuso sexual que involucraban a menores, incluidos dos que ocurrieron durante su periodo en el cargo, y que no actuó. Él negó haberlo sabido.

