En mayo del año pasado, Sarah, de 37 años, quien vive en Sídney, Australia, llevaba una vida común cuando, en forma inesperada, recibió un diagnóstico que dio un vuelco a su vida.
Tras un chequeo que se hizo a raíz de una molestia corporal, los galenos le señalaron que tenía cáncer en la piel.
Si bien al principio la noticia la tomó por sorpresa y emocionalmente se vino abajo; ella sabía que tenía que salir adelante y enfrentar la enfermedad.
Ella recuerda que había observado una extraña mancha cerca de su ojo derecho. Pero fueron muchas semanas después que se acercó a una clínica para averiguar lo que le sucedía.
Luego de diversos estudios
Se detectó que ella padecía un carcinoma de células basales, un tipo de cáncer en la piel. Por fortuna, estaba a tiempo de extirparlo y se le realizó una cirugía de manera exitosa.
Ella reflexiona que solía conducir con el sol pegándole en la cara y sin usar protector. Ahora, utiliza protector solar siempre que sale al exterior.
Aconseja que todas las personas cuiden su piel y, sobre todo, estén atentos al tiempo que tardan en estar en exposición al Sol.
Las células basales
- Producen nuevas células de la piel a medida que las anteriores mueren. Así que limitar la exposición al sol, previene que estas células se tornen cancerosas.
- Este tipo de cáncer se manifiesta como una protuberancia cerosa blanquecina o un área escamosa tono marrón en las zonas que se exponen al sol, como el rostro y el cuello.
- El tratamiento incluye el uso de cremas o la cirugía para extirpar el cáncer.
- Aunque use protector solar, no se exponga al sol más de una o dos horas diarias. Los niños, y las personas de piel sensible, siempre deben usar un FPS alto.

