Este lunes, el futbolista Dani Alves admitió, ante la jueza que lleva su caso judicial, que mantuvo relaciones sexuales consentidas, por vía vaginal y oral, con la joven que lo denunció por violarla en la discoteca Sutton de Barcelona. Dijo que mintió en su primera declaración, para ocultar su infidelidad ante su cónyuge.
Dani, que está en prisión preventiva desde el 20 de enero pasado, declaró hoy durante unos 30 minutos, por segunda vez y a petición propia, ante la titular del juzgado de instrucción número 15 de Barcelona, España, que lo investiga por la presunta violación de una joven de 23 años, en el baño de la discoteca Sutton.
El exjugador del FC Barcelona, asistido por el abogado Cristóbal Martell, volvió a dar su versión de lo sucedido ante la magistrada, con base en un artículo de la ley de enjuiciamiento criminal que permite a un investigado declarar cuantas veces crea oportunas durante su proceso penal.
En su declaración del pasado 20 enero
El deportista que no conocía a la víctima; admitió después que coincidió con la joven en el baño de la discoteca, sin que sucediera nada entre ellos.
Cuando la jueza confrontó sus explicaciones con las pruebas biológicas, sostuvo que la chica le había practicado una felación, de forma consentida.
El futbolista justificó los vaivenes de su relato aduciendo, primero, que quería proteger a la joven y, posteriormente, que pretendía ocultar la infidelidad ante su esposa, la modelo Joana Sanz, quien semanas atrás, dejó entrever su intención de separarse del futbolista, tras ocho años de matrimonio.
El pasado 21 de febrero
La Audiencia de Barcelona acordó mantener en prisión preventiva a Dani Alves, al apreciar un “elevado” riesgo de fuga y estimar que los indicios que le inculpan son “severos y diversos”.

