Expertos nacionales e internacionales señalaron que la producción del cacao es esencial para la economía del mundo. Durante el IV seminario internacional “Sostenibilidad de la Cadena de Valor Cacao-Chocolate”, organizado por la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria, se pronunciaron por promover la capacitación para productores y destacaron la importancia de las certificaciones.
Necesario, implementar estrategias para garantizar su valor
Durante la Conferencia I: “Economía Mundial del Cacao y los desafíos regionales”, el director de la Organización Internacional del Cacao (ICCO), Michael Arrion, señaló que si bien el cacao ha presentado un incremento en su precio es necesario implementar estrategias que garanticen que su valor llegue a toda la cadena productiva.
Apuntó que el continente asiático es la puerta para que se expanda su mercado debido al número de su población e ingreso promedio. En el caso de México, enfatizó que requiere diversificar sus destinos de exportación.
Atender la problemática de la cadena cacao-chocolate
Al impartir la conferencia “Ventaja competitiva Latinoamérica vs África”, Viviana A. Carvajal Salazar, del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial (CIESTAAM), expresó que el cacao tiene una tasa de crecimiento media anual del 4 por ciento y su valor en el mercado es de 11 mil millones de dólares, mientras que el chocolate tiene una derrama económica de 130 mil millones de dólares.
No obstante, dijo, las problemáticas de la cadena son: pobreza de los productores, ya que el ingreso que perciben es del 6 al 11.3 por ciento el costo final de una tableta de chocolate; cambio climático, deforestación y trabajo infantil. Por ello, es necesario emprender estrategias globales adecuadas para lograr la complementariedad de los actores estratégicos de la cadena de valor cacao-chocolate, en donde África es el mayor productor con el 75 por ciento y México representa el 0.8 por ciento de la producción mundial.
Diálogo Consultivo I: “Estrategias para fomentar la productividad y el comercio del cacao FFC entre países de América Latina”
Álvaro Moisés Ninco Daza, embajador de Colombia, dijo que en su país el cacao es considerado como el producto de la paz, porque su producción desarrollada en los municipios más golpeados por la violencia y el narcotráfico ha ayudado a superar estos conflictos. “Es un producto a consumir y representa parte de la esperanza de Colombia hacia la paz”.
En representación de Ecuador, Marcelo Pazos, experto en relaciones comerciales e internacionales, indicó que su país tiene un déficit de 70 mil toneladas de cacao asociadas al cambio climático y agregó que este producto se pierde en la cosecha a causa del desperdicio y plagas.
Propuso que para impulsar al sector se requiere que las políticas se orienten a la educación del consumidor para incrementar el consumo ético, diversificar su uso y que su producción se base en la economía circular.

Actor importante en economía
A nombre de la embajada de Costa de Marfil en México, el primer secretario, Yapi Guy Martial Adama, señaló que su país es agrícola y “tenemos 40 por ciento de la producción mundial de cacao”, por lo que es un actor muy importante en la cadena de valor de este producto.
Carlos Javier Castillo Pérez, director general de Planeación y Evaluación de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, mencionó que en el país el año pasado el intercambio comercial de productos del cacao ascendió a más de mil 400 millones de dólares y el potencial de desarrollo que ofrece en la región es inmenso, por lo que mejorar las cadenas de valor en América Latina puede tener un impacto significativo en el desarrollo económico y social, fortalecer las capacidades locales, reducir la pobreza rural, empoderar a comunidades indígenas y ayudar a reducir la migración.
Los retos son eliminar el trabajo infantil, problemas ambientales y sindicales
En su conferencia “Regulación y políticas sostenibles de la cadena de valor cacao-chocolate”, Antonie Fountain, director de VOICE Network, red de 300 organizaciones productoras mundiales, expresó que entre los retos globales que tienen los productores es eliminar el trabajo infantil, los problemas sindicales, como los derechos de los trabajadores, así como los problemas ambientales, el cambio climático, la deforestación y el uso indebido de agroquímicos.
Consideró que la regulación de la Unión Europea afecta al mundo de la producción del cacao, por lo que se debe poner atención en estas normas estrictas.
Está llena de regulaciones, regulación como el cadmio que causó muchos problemas, la sustentabilidad corporativa, la del trabajo forzado y lo relativo a lo verde; todo esto afectará significativamente la capacidad de México, Colombia, Brasil y Perú en su producción.
Dijo que es importante regular la deforestación, el trabajo forzado y la trazabilidad para tener acceso al mercado de la Unión Europea, el desarrollo rural, la transparencia y la rendición de cuentas a nivel gubernamental, porque sin ellas se complica resolver los problemas a nivel causa y raíz.

