Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)*
La reunión del Foro Económico Mundial (WEF) de este año en Davos, Suiza, del día 15 al 19 de enero, reunió más de 1200 líderes empresariales y representantes políticos, el tema fue “Desinformación y desinformación-Reconstruyendo la confianza.”
El “vacío de verdad” que lo justifica salta a los ojos ante los discursos y las entrevistas de algunos participantes de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE), entre los que destacan el del secretario de Estado de Estados Unidos, Anthony Blinken, el de la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el del presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky.
De una forma casi idéntica, los tres personajes repitieron lo que la prensa estadounidense y europea informa sobre la situación de la guerra de Ucrania. Zelensky llegó al grado de culpar al presidente ruso, Vladímir Putin de, de haber “robado 13 años de paz sustituyéndolos con el dolor”.
De acuerdo con Zelensky, Ucrania ganó superioridad al reconquistar el 50 por ciento de su territorio y al registrar un aumento de 5 por ciento del PIB el año pasado. Presumió sobre la iniciativa de Ucrania, que logró reunir en Davos a representantes de más de 80 países en una conferencia en la primera parte del Foro, para analizar su consabida fórmula de paz que excluye a Rusia de las conversaciones.
Von der Leyen concentró sus observaciones en la “reconstrucción de la confianza,” resaltando la necesidad de luchar eficazmente contra la desinformación,” Para ilustrar el significado del concepto mencionó la guerra de Ucrania, sobre la cual en un malabarismo pretendía ofrecer alguna información real, pero repleta de mentiras.
Según ella, Rusia está fracasando en sus objetivos estratégicos. Y ante todo fracasa en el terreno militar. No nos olvidemos que cuando Rusia invadió Ucrania, muchos temieron que Kiev cayese en tan sólo unos días y el resto del país en semanas. Esto no sucedió. En lugar de ello, Rusia perdió casi la mitad de su capacidad militar (sic). Ucrania expulsó a Rusia de la mitad de los territorios que había capturado. Ucrania hizo retroceder a la flota rusa del mar Negro y reabrió un corredor marítimo para entregar cereales al mundo. Y Ucrania mantuvo su libertad y su independencia…
El fracaso de Rusia también es económico. Las sanciones separaron su economía de la tecnología moderna y de la innovación (sic). Ahora, Rusia depende de China. Y Finalmente, el fracaso de Rusia también es diplomático. Finlandia se sumó a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Suecia la seguirá en breve y Ucrania está más cerca que nunca de su camino a la UE. Y todo esto nos dice que Ucrania puede triunfar en esta guerra. Pero debemos seguir fortaleciendo su resistencia. Los ucranianos necesitan financiamiento previsible a lo largo de 2024 y más allá. Necesitan el abastecimiento sostenido de armas para defender el país y recuperar su territorio legítimo.
La visión de Blinken
Formulaciones casi idénticas partieron del secretario Blinken, que fue cuestionado por el periodista del New York Times Thomas Friedman sobre la evaluación del general ucraniano Valery Saluyny, quien, en una entrevista el pasado mes de noviembre a la revista The Economist, habló sobre un impasse en la guerra. Blinken respondió:
Lo que se ve es esto: Putin fracasó en lo que se proponía hacer. Decidió borrar a Ucrania del mapa, eliminar su independencia, incorporarla a Rusia. Esto ha fracasado, no puede y no tendrá éxito… En segundo lugar, Ucrania no sólo resistió la agresión; el año pasado recuperó más de 50 por ciento (¡) del territorio que le había sido tomado en febrero de 2022. El año pasado, lo que Ucrania hizo en el mar Negro fue abrirlo, empujando a la Marina rusa para atrás y comenzando a distribuir cereales por el mundo. Ha sido el granero del mundo. Volvió a serlo como resultado de las acciones tomadas.
Ucrania ha sido un ‘profundo fracaso estratégico’ para Vladímir Putin y para Rusia. De varias formas, Putin, prácticamente, precipitó todo lo quería evitar. Tenemos ahora una Rusia que es globalmente más débil militarmente, más débil económicamente, más débil diplomáticamente. Europa cortó su dependencia energética con Rusia. Los ucranianos están más unidos que nunca. La alianza de la OTAN es más fuerte, es más grande y crecerá todavía más en las semanas por venir.
En otra entrevista, ahora con Andrew Sorkin de la CNBC, cuando fue interrogado sobre el paquete de financiamiento del Congreso de Estados Unidos para Ucrania (que no fue aprobado en diciembre), Blinken expresó confianza en que se cuenta con el apoyo bipartidista suficiente en ambas cámaras. En caso contrario, eso sería un problema real para Estados Unidos y para su liderato en todo el mundo. Recalcó que:
“El dinero que pedimos, 50 millones de dólares, se gasta en Estados Unidos; ese dinero es para adquirir materiales para la defensa de Ucrania que se fabrican en Estados Unidos. Esos son empleos estadounidenses (sic). Tenemos a nuestros aliados y socios en todo el mundo, los que proporcionan la mayor parte del apoyo a Ucrania. Tenemos una ‘parte más grande de los encargos’ cuando se trata de Ucrania que la que da cualquier otro, puedo recordar los 30 años que he hecho esto. Así que se trata de un esfuerzo común y, en este momento, Rusia sigue sufriendo un fracaso estratégico en Ucrania (¡sic!). Tenemos un gran interés en garantizar que esto continúe.” Si esto fracasara, advirtió, Putin escogería en seguida nuevos blancos: “Mira, pienso que atacaría con fuerza total a Ucrania y, después, a los países de la OTAN. Es claro que, si ataca un país de la OTAN, tenemos una obligación, en los términos del artículo 5 del Tratados del Atlántico Norte, de trabajar para ayudarla. Esto nos arrastraría directamente.”

Jacques Baud: “La evaluación está errada factualmente”
La revista alemana Emma reprodujo el 16 de enero una entrevista anterior de la suiza Weltwoche con el bien informado especialista militar y de información suizo, autor de varios libros y exfuncionario de la Naciones Unidas, el coronel Jacques Baud.
Al responder sobre la afirmación de que Ucrania estaría reconquistando territorio, Baud respondió que tal “evaluación está errada factualmente.” Mencionó el artículo publicado en diciembre en el New York Times, según el cual Ucrania, desde el inicio de su llamada contraofensiva, en los últimos seis o siete meses, perdió más territorio que el que ganó. Hoy, la situación no ha mejorado, al contrario. La estrategia rusa, desde octubre del año pasado, ha sido la de destruir lentamente al ejército ucraniano. Esto es un hecho. El ejército ucraniano esta siendo destruido poco a poco.”
El principal argumento de Baud es la tendencia de Occidente de subestimar sistemáticamente la fuerza rusa: “Hemos subestimado a los rusos todo el tiempo, afirmando que estarían mal armado, mal dirigidos y que son estúpidos.” Para él este es el mayor error que se puede cometer en una guerra.
La verdad es que esa es la propaganda constante que ha manejado, entre otros, en los últimos dos años el Institute for the Policy of War (IPW) de Londres.
Para Baud, las oportunidades de que Ucrania corrija el curso de la guerra son ínfimas:
Eso es extremadamente improbable, pues no tienen los medios para hacerlo. Porque tampoco los estadounidenses o los europeos tienen los medios para apoyar a Ucrania. Desde febrero de 2022, Moscú identifico dos objetivos: la desnazificación y la desmilitarización de Ucrania. En primer lugar, esto implicó la destrucción de las fuerzas paramilitares neonazis, como el regimiento Azov y otras unidades semejantes, que estaban activas hace ocho años (¡) en Donbás. El segundo objetivo, la ‘desmilitarización,’ fue alcanzado efectivamente a partir de junio de 2022, cuando el presidente Volodomir Zelensky dijo que, a partir de entonces, su país, en lo que toca al abastecimiento de armas, dependería de Occidente. Occidente, en particular, envió material antiguo del Pacto de Varsovia, antes estados del bloque oriental. Pero, de repente, Zelensky dijo ‘necesitamos 500 tanques y tantos vehículos blindados de transporte de personal.’ Después, vino el pedido de otros sistemas de armas altamente especializados.
Baud agregó que todo lo que se ha dicho desde 2022, en la propaganda oficial occidental, está equivocado: “En aquel momento se seguía hablando de ‘cambio de régimen’ en Moscú, de una ‘derrota’ de Rusia. Eso no sucedió. La popularidad de Putin hasta aumentó un poco. La economía se fortaleció, hay crecimiento, al contrario de Europa, y, en cierto sentido, Rusia está en mejor situación que hace un año.”
Baud recordó que hubo políticos estadounidenses que afirmaron que “la guerra de Ucrania es un medio barato de luchar contra Rusia, sin arriesgar la vida de nuestros propios soldados.” Esto muestra que el pueblo de Ucrania está siendo usado de una forma cínica, afirmó.
Cuando se le preguntó si la guerra de Ucrania es también una guerra de Estados Unidos contra Europa y si Europa fue debilitada y vuelta dependiente de Estados Unidos, Baud afirmó:
Mi impresión es que Europa está sufriendo un daño colateral. Estados Unidos tan sólo miraron hacia Rusia y no pensaron en las consecuencias.
Al respecto de la tesis de que la guerra habría sido ‘provocada,’ él se refirió a un estudio de 2016 de la Rand Corporation elaborado para el Pentágono, “en cual se describía todo lo que vemos hoy”, afirma. En la nota siguiente documentamos el tema.
*MSIA Informa

