En el marco de la “Tercera Semana Nacional de Infraestructura Transformadora”, se analizaron las problemáticas, retos y posibles soluciones de la infraestructura hídrica y de saneamiento, como elementos para el desarrollo sostenible y equitativo del país.
Durante las mesas de discusión, legisladores, especialistas y académicos resaltaron la importancia de que se atiendan las fugas de agua y se les dé mantenimiento a la plantas de tratamiento y saneamiento, así como impulsar la homologación de las tarifas y realizar campañas de concientización sobre su uso responsable.
El diputado Paulo Gonzalo Martínez López (PAN) afirmó que la infraestructura hídrica y de saneamiento son pilares fundamentales para el desarrollo sostenible y equitativo de las naciones, por lo que es necesario contar con una gestión eficiente del agua y mejorar los métodos de saneamiento, a fin de asegurar un futuro próspero y equitativo.
Hacia un Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización del Agua
Durante su conferencia magistral, el presidente de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento, diputado Rubén Gregorio Muñoz Álvarez (Morena), expuso que la cobertura del agua es un problema nacional, ya que 21.3 millones de personas no tienen una red de agua potable y 29 millones que no cuentan con una red de drenaje.
Resaltó que de cada litro de agua que se envía a una ciudad se pierde el 50 por ciento, debido la obsolescencia de las tuberías de las redes primarias y secundarias. No es que falte agua, lo que falta es sectorizar y detectar fugas, añadió.
Explicó que en el caso de la Ciudad de México por mil litros de agua se cobra siete pesos; no obstante, transportarla cuesta 32 pesos, es decir, el resto es subsidiado, lo que genera falta de recursos para atender las necesidades de infraestructura.
Afirmó que México deja de cobrar 155 mil millones de pesos al año por agua, lo que representa tres veces el presupuesto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua); de ahí la importancia de que se generen acciones que ponga en orden en su fiscalización.
En cuanto a la que se destina al sector industrial y generación hidroeléctricas, se requiere micromedir su consumo para que quien consuma más pague más. “Sí hay recursos, el asunto es que no sabemos cobrar”.
Agregó que de los 653 acuíferos que hay en el país, dos terceras partes tienen estrés hídrico, mientras que, de las 806 presas existentes, 210 comprenden el 85 por ciento de los embalses nacionales, por lo que es fundamental mejorar los sistemas de desazolve para mejorar la captación del agua.
Ante este panorama, consideró necesario impulsar la educación en las nuevas generaciones y las actuales de que ya no se puede desperdiciar el agua, así como tecnificar los sistemas de riego agrícola, crear un mercado segundario de aguas residuales y obligar a las industrias a utilizar este tipo de líquido.

El derecho humano al agua y al saneamiento. Cuentas Pendientes
Roberto Olivares, experto en temas hídrico, indicó que con la aprobación de la nueva Ley de Aguas Nacionales se lograría agilizar las acciones en la gestión, distribución, revisión de presupuesto y creación de programas orientados al cuidado del agua. Reiteró que este marco normativo debe regular el acceso y disposición del agua industrial y doméstica para que esta sea suficiente, asequible y se fomente la participación del gobierno y la ciudadanía.
La presidenta de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Ciudad de México, Marcela Heredia Izquierdo, destacó que en el país hay una disparidad en las tarifas del cobro del agua, lo cual genera que la población no esté consciente de lo que consume; además, promueve la inequidad hídrica, ya que la población vulnerable es la que se enfrenta al desabasto. Planteó que se cree un sistema para separar las aguas negras y las pluviales.
Alberto Rojas Rueda, coordinador de Gobernanza del Agua y Fortalecimiento de Capacidades del Instituto Mexicano de Tecnología de Agua, comentó que cada habitante requiere un consumo mínimo de 110 litros al día para que no presente problemas de salud; por ello, es fundamental que la población sea corresponsable para solventar los gastos que implica su suministro del líquido.
Thomas Kretzschmar, investigador del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California (CICESE), afirmó que para garantizar el acceso al agua se requiere de una gestión sostenible del recurso hídrico superficial y subterráneos, impulsar el almacenamiento, recarga y descarga de los acuíferos, y concientizar a la población sobre su cuidado.
Juan Pablo Del Conde, director Asociado Ingeniería y Gestión Hídrica S.C. IGH., mencionó que es fundamental realizar una reingeniería institucional de suficiencia de recursos administrativos, jurídicos y técnicos, para fortalecer las políticas públicas que garanticen el cumplimiento del derecho humano al agua.

