Los Estados Unidos serán la capital de las criptomonedas del planeta. El presidente Trump tomó la decisión en blanco y negro en una de sus primeras órdenes ejecutivas, dedicada a garantizar el liderato de los EUA en tecnología financiera digital. Ella determina la creación de un grupo de trabajo sobre mercados de recursos digitales, con la tarea de elaborar una legislación sobre la materia y evaluar la creación de una reserva estratégica nacional con ellos.
Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*
La orden ejecutiva de Trump eliminaría “la agresividad en la ley y la excesiva regulación” de su antecesor Joe Biden. Esto, afirma, asfixiaba la innovación en las criptomonedas. En realidad, la Reserva Federal y la Securities Exchange Commission (SEC, equivalente a la Comisión Nacional de Valores de México –n.e), fallaron en regular o contener las criptomonedas.
Un elemento muy importante de la orden citada es “la prohibición de varias agencias de tomar alguna acción para establecer, emitir o promover monedas digitales de bancos centrales, las llamadas CBDC, Central Bank Digital Currency”.
Todos los principales bancos centrales del mundo, incluyendo el Banco Central Europeo (BCE) estudian desde hace años la manera de crear sus propias monedas digitales. En este sentido, Fabio Panetta, actual gobernador del Banco de Italia, trabajó mucho tiempo en el BCE.
Usando ciertas tecnologías nuevas de intermediación financiera, las CBDCs se convertirían en el instrumento para todos los pagos, con excepción de la política monetaria y los sistemas de ahorro, los cuales permanecerían bajo el control de los respectivos bancos centrales.
En nuestra opinión, esto parece ser un ataque directo hacia la Reserva Federal
Con la intención de reducir su papel en la coordinación monetaria. De hecho, la supuesta inclusión de criptomonedas en las reservas sería un rebajamiento todavía mayor de su poder de decisión.
Muchas veces, criticamos las políticas de Fed, que hace mucho tiempo necesita de una reforma profunda. Pero un banco central débil está a merced de grandes intereses privados y especuladores, un desastre para la estabilidad financiera global, no solamente para Washington.
Esta tendencia en los EUA, y también en otros países, es parte de la privatización progresiva de muchas funciones públicas. En el sector de defensa, desde hace años vemos contratadas empresas privadas administradas por ex generales de las fuerzas armadas, empleadas de varias maneras en zonas de guerra y para otras operaciones militares y logísticas.

En la investigación espacial
La NASA en gran medida se convirtió en un auxiliar de las actividades tecnológicas y económico-financieras de Elon Musk. Muchas áreas de investigación de importancia estratégica y seguridad nacional, ya están en manos de empresas de alta tecnología del Valle del Silicio. Las comunicaciones están completamente privatizadas. Incluso la red carcelaria, muchas veces, se convirtió en proveedora de mano-de-obra de bajo costo para empresas privadas.
El citado grupo de trabajo será presidido por el llamado zar de la Casa Blanca para Inteligencia Artificial y Criptomonedas y deberá incluir también al secretario del Tesoro, al presidente de la SEC y los jefes de otros departamentos y agencias relevantes. Vale la pena registrar la exclusión de un representante de Fed, aunque, tal vez, pueda incluirse entre las agencias relevantes. En vez de esto, en tanto las criptomonedas son consideradas mondas, ellas deberán ser primeramente controladas por el banco central.
Para el cargo de zar de las criptomonedas. Trump ya indicó a David Sacks, el capitalista de riesgo del Valle del Silicón quien siempre invirtió en sectores de alto riesgo. Aparentemente, el nombramiento es una recompensa por la contribución de más de 12 millones de dólares a la campaña electoral de Trump.
Sacks era parte de la llamada mafia del PayPal, la empresa estadounidense de pagos digitales. El ayudó a Elon Musk en la adquisición de Twitter, ahora renombrada X. Junto con el banquero especulativo Peter Thiel, creó la Confinity, una empresa de negociaciones online. Thiel también es un gran patrocinador del vicepresidente J.D. Vance.
La medida plantea que Sacks también será el encargado de encabezar el Consejo de Consultores en Ciencia y Tecnología, el cual tiene la tarea de ayudar al presidente a tomar decisiones importantes y hacer recomendaciones de políticas sobre todo, desde energía hasta medioambiente, de salud pública hasta seguridad nacional. Y, obsérvese, también para “garantizar la libertad de expresión online”.
Para entrar al club de las criptomonedas, Trump promovió el bitcoin durante su campaña electoral y, junto con su familia, formó la World Leadership Financial, una plataforma de intercambio de criptomonedas accesible a todos.

Según algunas estimativas, existen más de 9 mil criptomonedas, con un volumen de mercado de 3.6 billones de dólares
La participación dominante es controlada por el bitcoin, con más del 56%. Como ya ha sido repetidamente denunciado, la opacidad y la falta de reglas y controles hicieron que las criptomonedas se utilizaran para operaciones financieras relacionadas al tráfico de drogas, terrorismo y crimen organizado. Se estima que, en 2023, la facturación ilegal haya sido de por los menos 24 mil millones de dólares, número a nuestro parecer bastante subestimado.
Ante estas acciones de Trump, Europa estaría cometiendo suicidio político si simplemente asistiese a todo con complacencia o miedo.

