En estas últimas semanas se ha producido un cambio de fase en las relaciones de Estados Unidos y Rusia, lo que posibilita llevar a cabo negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, y, por otro lado, es una señal de abertura para reiniciar el orden mundial.
Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)
En relación con los logros territoriales de las Fuerzas Armadas rusas en Kursk (86 por ciento del territorio), se ha desatado el pánico entre ciertos líderes europeos, entre los que destacan el presidente francés, Emmanuel Macron y el canciller británico Keir Starmer, ambos midiendo los efectos de su renovada “Entente cordiale,”; una diplomacia de utilería, primero, para desviar al presidente Donald Trump de sus iniciativas de paz con Rusia, y, segundo, para humillar a Moscú.
¿Macron está hablando en serio?: “Tenemos los medios para enfrentar a EU y a Rusia”
El comportamiento de Macron es un estudio de caso. Se ha proclamado el “líder del mundo libre” y hasta habla, con sonado alarde, de liderar la “nueva defensa” de Europa, pero con los bolsillos vacíos. Luego de regresar con las manos vacías de una reunión con Trump en la Casa Blanca (24 de febrero), corrió a la reunión cumbre de la “Coalición de los dispuestos” en Londres (1 y 2 de marzo), convocada por Starmer.
Esta reunión, que contó también con la presencia del presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, terminó con un llamado de los 14 líderes europeos convocados, para pedir una tregua de 30 días y ayudar militarmente a Ucrania de todas las maneras posibles. Starmer, alineado con Macron, se comprometió a llevar tropas británicas al suelo ucraniano, es decir, prolongar la sangrienta guerra y luchar contra Rusia.
En un discurso en cadena nacional dirigido al pueblo francés, el 5 de marzo, Macron declaró que, dado el reciente cambio de posición de Estados Unidos respecto a Ucrania y a las dudas sobre lo que habrá de acontecer, “nuestra prosperidad y nuestra seguridad se vuelven más inciertas.” Enfocó sus comentarios en Rusia, resaltando que “desde el primer día (24 de febrero de 2022), decidimos apoyar a Ucrania e imponer sanciones a Rusia:”
“La amenaza rusa está afectando a los países de Europa. Rusia transformó el conflicto ucraniano en un conflicto mundial. Movilizó soldados norcoreanos y equipo iraní a nuestro continente, mientras ayudaba a estos países a armarse todavía más… La Rusia del presidente (Vladímir) Putin viola nuestras fronteras para asesinar oponentes y manipula elecciones en Rumania y en Moldavia; está organizando ataques digitales contra nuestros hospitales, para que dejen de funcionar. Rusia intenta manipular nuestras opiniones con mentiras desperdigadas por las redes sociales. Rusia se convirtió en una amenaza para Francia y Europa… La paz no se puede alcanza a cualquier precio ni bajo la dictadura rusa (¡). La paz no pude ser la capitulación de Ucrania. No puede ser su colapso. Ni puede significar un cese al fuego muy frágil.”
Agregó además que Rusia, luego de iniciar la invasión de Ucrania en 2014, rompió la tregua que se había negociado en Minsk, en 2015, con Ucrania, Francia y Alemania, Y, como Rusia no respetó esa tregua, “hoy ya no podemos creer en su palabra.” De ahí la necesidad del “apoyo de larga duración al ejército ucraniano,” al mismo tiempo que, como observó, “Estados Unidos pudiera no estar de nuestro lado.”
La verdad es que tanto la excanciller alemana Angela Merkel como el expresidente francés François Hollande, admitieron que hicieron del Acuerdo de Minsk un mero pretexto para rearmar a Ucrania.
Y continuó: Seguiremos comprometidos con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y con nuestra sociedad con Estados Unidos de América, pero tenemos que hacer más para fortalecer nuestra independencia en términos de defensa y seguridad. El futuro de Europa no debe decidirse ni en Washington ni en Moscú.
Según Macron, Francia, en este momento, disfruta de un status especial, dado que su ejército es “el más eficaz de Europa (sic) y tiene capacidades de disuasión nuclear.” Agrego, “en respuesta al llamado histórico del futuro canciller alemán (Friedrich) Merz, decidí abrir el debate estratégico sobre la protección de nuestros aliados en el continente europeo con nuestra disuasión… Nuestra Europa tiene la fuerza económica, el poder y el talento para enfrentar el desafío de estos tiempos. Y tenemos los medios para enfrentar a Estados Unidos de América, y, todavía más, a Rusia (¡¡¡).”
El tono del discurso de Macron fue un trompetazo de soberbia grandeza, contagiando a las élites de la Unión Europea, con la honrosa excepción de Hungría, de Eslovaquia y, en cierta medida de Italia.

Las ilusiones y la fanfarronada de la UE
En varias entrevistas, analistas europeos de alto nivel, entre ellos el exoficial de inteligencia y exdiplomático británico Alastair Crooke, el ex oficial del servicio militar de información suizo Jacques Baud y el politólogo noruego Glenn Diesen, expresaron su espanto respecto a la ilusión de los líderes europeos, en especial de Francia, de Gran Bretaña y de la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Krooke, aseveró, “Europa no alcanza a lidiar con los cambios estratégicos que ocurrieron en las últimas semanas.” En términos de las tentativas de Estados Unidos de normalizar las relaciones con Rusia, “los europeos están con miedo de ver el desmantelamiento de la ‘política liberal mundial occidental.” No saben como leer la situación. Están en un frenesí acompañado por una gran prensa europea que está llena de narrativas contra Rusia.”
A su vez, Baud señaló que la OTAN se está fragmentando, como se vio en la “fórmula Starmer,” que congregó a la “Coalición de los dispuestos” en Londres.
Por otro lado, tanto el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, como su colega eslovaco, Robert Fico, resaltan su determinación de no respaldar la política que los líderes de la UE analizaron en Bruselas el 6 de marzo, es decir, enviar más armas y tropas a Ucrania.
Dos estudios del Instituto Kiel para la Economía Mundial, mencionado en el Asia Times del 2 de marzo, demuestran que Alemania, en términos de sistemas de armas esenciales, “no alcanzará los niveles de armamento de 2004 en cerca de 100 años” y las otras fuerzas de la OTAN carecen también de material humano y de equipo.
Lavrov rebate los ataques de Macron
El 6 de marzo, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, condenó con firmeza las declaraciones de Macron. Lo acusó de, en lugar de conversar con Putin, “nuevamente se limitó a la retórica clamorosa… El presidente francés se esfuerza en convencer a los ciudadanos franceses de una “amenaza existencial” proveniente de Rusia. Lo cierto es que Rusia nunca amenazó a Francia, sino que, en lugar de esto, ayudó a defender su independencia y su soberanía en dos guerras mundiales. Sin embargo, las declaraciones de Macron, de hecho, representan una amenaza para Rusia.”
Lavrov recalcó que Macron se está alejando de los principios fundamentales de la política exterior francesa, manifestados en el legado del gaullismo, y de que por décadas Francia desempeñó un papel de equilibrio en los asuntos internacionales y contribuyó a aliviar las tensiones entre Rusia y Occidente: “El discurso del presidente Macron no es más que proveer garantías de seguridad a Ucrania. Ninguna palabra, no obstante, se dijo sobre garantías de seguridad para Rusia. Es notable que la falta de garantías y los intentos interminables de occidente de crear amenazas para nuestro país por medio, principalmente, de la expansión desenfrenada de la OTAN, que contraviene a las promesas que nos hicieron, así como el impulso para transformar a Ucrania en una cabeza de puente contra Rusia, llevaron a la crisis actual.”
De acuerdo con Lavrov, Macron tan sólo confirmó la convicción de Rusia de que París sigue renuente a tomar en cuenta los intereses vitales de nuestro país y está enfocada en forzar las decisiones que convienen a Occidente. Tengan la certeza de que eso nunca acontecerá.
Recordó que la tragedia de Ucrania se remonta a 2014, cuando, luego del golpe de Estado contra el entonces presidente Viktor Yanukovich, las fuerzas neonazis tomaron el poder “con la connivencia y el apoyo de Occidente.” Esas fuerzas comenzaron “con la discriminación de Rusia y de la población ruso parlante y la erradicación de la lengua, de la cultura y de la ortodoxia canónica rusas, lo que condujo a una sangrienta guerra civil.”
“Con relación a la idea del presidente Macron de llevar contingentes militares occidentales a Ucrania con el disfraz de fuerzas de mantenimiento de la paz, dejamos claro repetidas veces que eso es inaceptable. Esto, que representa en esencia la ocupación de Ucrania, conduciría inevitablemente a una escalada extremadamente peligrosa,” recalcó Lavrov.
Además de mencionar la oferta de Macron de convertirse en el patrono nuclear de Europa, con la oferta de su paraguas nuclear, Lavrov concluyó con la afirmación de que el presidente francés, que se está creyendo el nuevo líder del mundo libre, cuenta en realidad una historia, de lo que él es si se quisiese ver la condición actual de las amargadas élites europeas.
Lavrov prosiguió, “la inminente normalización de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, que apenas comenzó a tomar forma y a dar los primeros pasos rumbo a la solución pacífica de la crisis de Ucrania, están causando un verdadero pánico entre ellos. Alguien podría pensar que los europeos, que estaban en medio del enfrentamiento entre las súper potencias durante la Guerra fría, deberían estar más interesadas que nadie en ver el cambio de trayectoria de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, el inicio del diálogo constructivo Washington-Moscú y que las tensiones se calmen”.
En resumen, es la hora de que la UE abandone sus deplorables ilusiones, para tratar, en cambio, de poner fin a la guerra de forma pacífica.

