La Casa Blanca acaba de ser sede de su primera cumbre de criptomonedas, con la presencia de altos ejecutivos de diversas empresas de activos digitales. La importancia del evento fue el encuentro en sí, pues el contenido ya había sido anteriormente divulgado.
Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*
La intención del presidente Donald Trump era repetir su mensaje a las finanzas internacionales. Él se presenta como el líder político del mundo de las criptomonedas. En la ocasión, dijo que pretende transformar a los Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas y que acaba de firmar otra Orden Ejecutiva (OE) para crear una “reserva estratégica de bitcoins”. El Bitcoin es llamado el oro digital, por su escasez y supuesta seguridad. La reserva se volverá una especie de Fort Knox digital para criptomonedas.
La OE informa que la reserva estará compuesta por bitcoins de propiedad del Departamento del Tesoro, resultantes de los embargos en procesos civiles y criminales. Otras agencias estatales deben transferir sus activos hacia ella.
Los Estados Unidos no venderán bitcoins almacenados en la reserva estratégica. Los Departamentos del Tesoro y de Comercio podrán adquirir más.
Se argumenta que los EUA ya detentan una significativa cantidad de bitcoins, pero todavía no explotan su posición estratégica en el sistema financiero global. El zar de las criptomonedas nominado por Trump, el financiero David Sacks, habló sobre 200,000 bitcoins.
Una declaración de la Casa Blanca revela que ventas anticipadas de bitcoins costaron a los contribuyentes más de 17 mil millones de dólares, anteriormente. ¡Una admisión bastante interesante!
Igualmente, se está conformando el Digital Asset Stockpile (Stock de Activos Digitales)
Para acumular otras criptomonedas además del Bitcoin, incluyendo a Ethereum, Ripple, Solana y Cardano, activos ya pertenecientes al Tesoro y otros que podrían adquirirse en el futuro. Estos activos pueden venderse o emplearse, entre otras cosas, para financiar operaciones policiales.
Estas medidas buscan administrar las participaciones en criptomonedas del gobierno de los EUA y anticipar otras iniciativas internacionales relacionadas a las monedas digitales, con énfasis hacia las de China y del Banco Central Europeo (BCE). No obstante, debe notarse que estas últimas son creadas y administradas directamente por los Estados, mientras las criptomonedas son instrumentos monetarios totalmente privados.

La “cumbre” de la Casa Blanca representa un cambio radical para un sector que hace tiempo lucha para ganar reconocimiento y aceptación. Sus simpatizantes dicen que, a pesar de declives recientes, el precio del Bitcoin continúa 25% más elevado que antes de la elección de Trump.
Los valores son muy volátiles, pero, sin duda, el tamaño del mercado de criptomonedas creció significativamente. Se estima que el Bitcoin tenga una capitalización de mercado de cerca de 2 billones de dólares, el Ethereum de 280 mil millones, el Rippple de 135 mil millones, el Solana de 67 mil millones y el Cardano de 28 mil millones.
Otros países gustarían de imitar a Trump. Brasil, Alemania, Hong Kong, Polonia, Suiza y Rusia están considerando crear reservas de criptomonedas.
Todo esto está generando preocupación en muchos países, por temor de que la diseminación de las criptomonedas pueda minar la autoridad de las monedas nacionales como medio de transacciones, debilitándolas y relegándolas a un papel marginal, en un mundo donde los pagos online se vuelven cada vez más la regla cotidiana. Trump plantea otros asuntos, estando dispuesto a ejercer presión máxima en las negociaciones, en interés exclusivo de Estados Unidos.
Las reacciones son contrastantes, a causa de la volatilidad continua. En lugar de subir, los valores de las criptomonedas cayeron inmediatamente antes y después de la cumbre de la Casa Blanca.
Además de esto, mientras la Comisión de Valores Mobiliarios (SEC) de los EUA, la reguladora de la Bolsa de Valores, está supuestamente facilitando la iniciativa sobre diversas empresas de criptomonedas y abandonar un proceso contra la Coinbase, la plataforma de cambio de criptomonedas del país, el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un acuerdo de crédito específico con El Salvador, descartó que el gobierno centroamericano pueda usar fondos gubernamentales para comprar bitcoins.
El FMI también apela a que sea impedido que el Bitcoin sea designado como moneda de curso legal.
*Fort Knox es una pequeña ciudad americana, base del Ejército localizada en Kentucky, y además alberga el United States Bullion Depository, (Deposito de oro de Estados Unidos) por lo cual el lugar es más conocido como el depósito de gran parte del oro guardado por el gobierno del país.
*MSIA Informa

