La propagación de la plaga conocida como gusano barrenador evidencia fallas estructurales que impactan la seguridad, el comercio y la confianza entre regiones y países, lo que exige una respuesta inmediata, coordinada e integral, sostuvo Kenia López Rabadán.
Al inaugurar el Foro Binacional sobre el Gusano Barrenador: Origen, impacto y soluciones, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, dijo que el papel del Poder Legislativo debe ser escuchar, generar condiciones de diálogo y acompañar, desde sus facultades, los esfuerzos que fortalecen la cooperación institucional y binacional.
La reaparición del gusano barrenador representa una amenaza de alto impacto que va más allá de lo sanitario y afecta directamente a la ganadería, la economía regional y la estabilidad social de amplias zonas del país, alertó.
Cada brote no contenido reduce la productividad, genera incertidumbre en los mercados y afecta cadenas completas de valor, subrayó, ya que sus consecuencias son inmediatas: Pérdida de animales, incremento de costos, restricciones a la movilización del ganado y mayor presión sobre los productores que ya enfrentan un entorno adverso.
Cuando esta actividad se ve comprometida, se deteriora el ingreso de las familias, se debilita la economía local y se incrementan las condiciones de vulnerabilidad. A ello se suma un factor crítico: La relación entre sanidad, ilegalidad y movilidad no controlada, lamentó.
La propagación de esta plaga evidencia fallas estructurales
Que impactan la seguridad, el comercio y la confianza entre regiones y países, por lo que urge una respuesta inmediata, coordinada e integral, aseveró López Rabadán y destacó que este foro es particularmente relevante porque pone sobre la mesa tres elementos clave: Diagnóstico, impacto y soluciones.
La sanidad animal y la bioseguridad son temas prioritarios, subrayó. Son asuntos estratégicos para el desarrollo económico, para la seguridad alimentaria y para la integración regional.
Acotó que la experiencia demuestra que los mejores resultados se alcanzan cuando productores, especialistas, autoridades y legisladores trabajan con un objetivo común: Anticiparse a los riesgos, actuar con evidencia y coordinar soluciones sostenibles”, indicó.


