Es evidente que la mayoría de la población europea desea la paz. La élite europea -en particular Alemania y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte-, sin embargo, presionan a favor de prolongar la guerra de Ucrania, causando miles de víctimas más.
Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)*
Esto nos lleva a la oportuna alerta del politólogo estadounidense John Mearsheimer, quien analiza sobriamente que Rusia, si Europa cerrase de forma deliberada todos los caminos a la paz, podría usar armas nucleares contra el continente.
El 31 de enero, en una entrevista en el canal del profesor Glenn Diesen, Mearsheimer manifestó un “optimismo cero” respecto a las negociaciones entonces en marcha entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos en Abu Dhabi, las que, según él, no llevarían a una paz verdadera. Con la insistencia de los europeos en “garantías de seguridad robustas para Ucrania” y a la “tregua,” están exigiendo condiciones rechazadas categóricamente por El Kramlin, mientras que, para Moscú, la posición real de Europa en la guerra representa una “amenaza existencial.”
Occidente sigue diciendo que el impulso imperialista de Putin es el causante de la guerra. Podemos estar entrando a una nueva fase de la guerra, alertó Mearsheimer. Rusia tiene grandes ejércitos de reserva y quiere terminar la guerra este año. Si no lo consiguen, hay fuertes motivos para que usen armas nucleares, como ha afirmado en múltiples ocasiones el profesor ruso, Serguéi Karaganov, añadió Mearsheimer.

Perdieron el sentido de la seguridad y responsabilidad
Karaganov, exasesor de varios gobiernos soviéticos y rusos, entrevistado el 21 de enero por el periodista estadounidense Rick Sanchez, afirmó que “decidió hacer pública la cuestión del posible uso de armas nucleares por parte de Rusia, hace unos dos años y medio o tres… porque vi que nuestros vecinos europeos perdieron el control. Perdieron el sentido de la Historia, perdieron el sentido de la seguridad.
Carecen por completo de sentido de la responsabilidad. Y para detenerlos, tenemos que subir en la escala de la escalada, sin el uso efectivo de armas nucleares, pero temo que están preparados para eso…
Y, claro, enviamos la señal también al liderato de Estados Unidos por diferentes canales. Y, además, los estadounidenses comenzaron a retirarse de este conflicto sangriento con Occidente en Ucrania –quiero decir, antes de Trump-, porque entendieron que los riesgos son, para nosotros, muy elevados. Ahora, la cuestión es cómo persuadir a las élites europeas dementes a volver en sí y a que se retiren de ese conflicto.
No obstante, resaltó que, en su opinión, no están preparadas en este momento, lo cual considera “muy peligroso, ya que, en Europa, en particular en Alemania, nadie toma en serio la amenaza nuclear rusa.”

