Con una trayectoria que ha marcado el pulso de la música latina durante más de tres décadas, A.B. Quintanilla III continúa demostrando que su nombre no pertenece al pasado, sino a un presente creativo en permanente movimiento.
Productor, compositor, bajista, arquitecto sonoro y visionario del espectáculo, Quintanilla ha sabido transformar la cumbia, el pop latino y la música regional en un lenguaje universal que conecta generaciones, territorios y emociones.
A.B. Quintanilla III se presenta el jueves 9 de abril en el Centro de Espectáculos La Maraka en la CDMX a partir de las nueve de la noche, con un formato denominado como Son’s of Cumbia, donde retoma su esencia creativa y la proyecta hacia nuevas audiencias.
En los últimos años
Quintanilla ha reafirmado su vigencia con proyectos como Son’s of Cumbia, donde retoma su esencia creativa y la proyecta hacia nuevas audiencias, manteniendo intacta la energía, el ritmo y la conexión emocional que siempre han definido su trabajo. Lejos de repetirse, el músico ha optado por reinventarse sin renunciar a su identidad.
Desde sus primeros pasos junto a su hermana, la inolvidable Selena Quintanilla
Temas como Azúcar, Fuiste mala, Boom Boom y decenas de composiciones más no solo dominaron listas de popularidad, sino que se integraron a la vida cotidiana del público, a fiestas, celebraciones y memorias compartidas. Ese legado no se construyó desde la casualidad, sino desde una disciplina creativa constante, una intuición artística privilegiada y una comprensión profunda de la cultura popular.
El concierto en CDMX promete ser un recorrido emocional por las distintas etapas de su carrera: Desde los clásicos que marcaron época, hasta las propuestas más recientes que mantienen su sonido vigente.
No será únicamente un espectáculo musical, sino una celebración del oficio, del talento sostenido en el tiempo y de una carrera construida con coherencia, trabajo y visión. Ver a A.B. Quintanilla en vivo, es presenciar a un creador que entiende el escenario como un espacio de diálogo con su público, donde cada canción se convierte en un puente entre recuerdos y presente.
