Arturo Ríos Ruiz
Por lo general, todos los mandatarios, desde alcaldes, gobernadores y el presidente del país, han intentado imponer a quien lo suceda. La razón es simple, en todos los gobiernos hay corrupción, tanto del titular como sus colaboradores, y buscan la retirada sin problemas legales. No todos lo logran.
Fue Plutarco Elías Calles quien inició la práctica con el Maximato y logró imponer a tres de ellos, Abelardo L. Rodríguez, Manuel Ávila Camacho y Lázaro Cárdenas del Río. Éste último le salió respondón y lo mandó a hacerse bolas con el inglés a los Estados Unidos, con el asilo obligado.
Nada extraño que el mandatario actual, ya tenga a tres posibles que ocupen su lugar en 2024, Claudia Sheimbaum Pardo, Adán Augusto López Hernández y Marcelo Ebrard Casaubón. Las tres Corcholatas, según él mismo calificativo ideado durante los tiempos de Luis Echeverría Álvarez, su inspiración.
En los tiempos supremos del PRI
Surgió el Tapado, que se mantuvo firme más de 80 años, que cada seis años nacía la esperanzas con un Éste sí lo hará bien, con la consecuente desilusión desde los tres años de ejercicio gubernamental, hasta llegar al hartazgo con Enrique Peña Nieto, por su galopante corrupción.
Los antecedentes son para entrar al tema de Puebla, donde Miguel Ángel Barbosa Huerta se empeña a imponer a su Corcholata para 2024; en tanto, su lucha es desechar a todo aspirante que no esté bajo su férula. Tal es caso del diputado Ignacio Mier Velasco, coordinador de Morrena en la Cámara de Diputados.
Por Barbosa, se mencionan a Olivia Salomón, Alejandro Armenta, de MC, se sumaría y Claudia Rivera.
Mier Velasco, persigue el mismo fin con el rechazo de Barbosa, que hace de todo en su contra para desprestigiarlo con la mente nublada, al no atender ni entender señales valiosas en política.
Veamos de que se trata:
El pleito entre ambos ha llegado lejos, Ignacio Mier, fue acusado de presunto lavado de dinero y por otros delitos. Nacho Mier, por su parte, denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) al ex titular de la Unidad de UIF, Santiago Nieto Castillo, y al senador morenista Alejandro Armenta Mier y al fiscal poblano, Gilberto Higuera Bernal.
Hay pistas que Mier Velasco tiene el consentimiento del presidente, Adán Augusto López Hernández avaló las aspiraciones del legislador, que lo respalden en su estado y camine a otro proyecto. Barbosa reprochó al titular de Gobernación, su apoyo al diputado. Le falló la sensibilidad. Adán es muy cercano a AMLO.
Otro Berrinche público de Barbosa fue por los nombramientos del exdiputado federal
Rodrigo Abdala Dartigues, como delegado de la Secretaría de Bienestar federal en Puebla, y del exdirigente estatal del PES, Francisco Ramos Montaño, como delegado de la SEGOB. Los señaló de Inútiles y amigos de Mier.
Es fácil deducir que Barbosa debe dormir poco ante el embate de Mier en Puebla, exhibido el sábado pasado, al llenar la plaza al presentar su tercer informe de actividades mostrando músculo y aceptación que seguramente incomodará al gobernador y sabremos más pronto que tarde su reacción. ¡Nacho Mier va!
