A tres meses de la invasión rusa, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reconoce que mueren entre 60 y 100 soldados en acción por día y otras 500 personas resultan heridas.
Acepta que la situación en su país, especialmente en el Donbás, es muy difícil. Refiere que Severodonetsk, Lysychansk, Kurakhove están ahora en el epicentro de la confrontación.
El presidente ucraniano dijo que los ataques del ejército ruso en la zona, incluidos los bombardeos aéreos, son simplemente una locura.
También agradeció a las naciones europeas el acuerdo para limitar significativamente las importaciones de petróleo de Rusia, a quien califica como el estado terrorista.
