Ivette Sosa
Entre pasillos políticos se comenta que al líder priísta Alejandro Moreno ya no se le debe decir Alito, sino el meteorito Chicxulub. Aquel que al final del Cretácico, hace 66 millones de años, impactó en Chicxulub, en la costa de México, en Yucatán, matando a todos los dinosaurios.
Ello, luego de que se le acusa de haber aniquilado lo que quedaba del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) que, por más de siete décadas, 71 años, mantuvo la hegemonía en México.
Según voces políticas
Será este lunes 3 de julio, cuando varios connotados dinopriístas, pongan el último clavo al ataúd del tricolor, con su renuncia a dicho instituto político.
Se menciona que será encabezada por el senador Miguel Ángel Osorio Chong, con 42 años de militancia; y refieren por lo menos una docena de importantes priístas, entre los que se encuentran exgobernadores y exfuncionarios de primer nivel, también cantarán las golondrinas. Y que puede haber más, con los que se hable este fin de semana en un hotel de CDMX y se sumen a la desbandada.

Lo que llama la atención
Es que nuestras fuentes aseguran que no sólo es la dimisión al priísmo, sino que darán una impactante sorpresa. ¿Cuál? ¿Acaso el anuncio de conformación de un nuevo órgano político? Que sería lo lógico, pensando en que comparten una ideología en común.
Las fuentes consultadas sostienen que, en el final del tramo legislativo en el que serán esenciales los votos para las últimas reformas del gobierno de AMLO y la 4T; y a unos meses de que se definan las candidaturas para la elección del 2024, Osorio Chong y el bloque que dejará al tricolor, anunciarían su simpatía por Morena. Si resulta verídica esta información, sería, sin duda, una bomba política no sólo para el PRI, también para la oposición.

