El oeste de Estados Unidos continúa en sequía, y la situación se agrava tras varias semanas con temperaturas muy calurosas, por lo que expertos advierten que la temporada de incendios podrían ser apocalípticas.
El Centro Nacional Interagencial de Incendios, dijo al respecto:
Se pronostica que el potencial de incendios significativos por encima de lo normal continuará hasta septiembre para gran parte del noroeste, las Montañas Rocosas del Norte y porciones del norte de las áreas geográficas de la Gran Cuenca y las Montañas Rocosas.
Y el panorama no luce nada halagüeño:
Según la agencia de bomberos, se pronostica que la mayoría de las montañas y laderas de California tendrán un potencial superior a lo normal hasta septiembre, con áreas propensas a los vientos marinos que probablemente retendrán un potencial superior a lo normal en octubre y noviembre en el sur de California.
Los datos duros son elocuentes
91 incendios forestales arden ahora en todo Estados Unidos y han arrasado más de 800 mil hectáreas desde que dieron inicio.
La crisis climática ha provocado que los incendios forestales más destructivos y letales sean parte de la nueva normalidad en medio de la pandemia por covid-19.
Más de 12 millones de personas en el oeste se encuentran bajo alertas de calor, tolerando temperaturas en todo el oeste que oscilan entre los 30 a 37 grados centígrados, por lo que el peligro de incendio sigue siendo una amenaza latente y una emergencia.

