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Algunas culturas como los Olmecas, ya practicaban lo que hoy conocemos como Lucha Libre

sinikolpos en Pixabay

Desde el 21 de septiembre de 2019, se celebra el Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano, ya que ese día, pero de 1933, se realizó  la primera función de este deporte en nuestro país, con la empresa de Salvador Lutteroth.

El origen de la lucha libre* se atribuye a los griegos cuando incorporaron este deporte a los juegos olímpicos; sin embargo, algunos pueblos mesoamericanos también la practicaban. Se ha descubierto que en algunas culturas, como la Olmeca, los guerreros se ejercitaban practicando enfrentamientos cuerpo a cuerpo, muy similares a lo que hoy conocemos como lucha libre.

En nuestro país las primeras exhibiciones de lucha libre se realizaron a mediados del siglo XIX, con luchadores extranjeros; en 1863, Enrique Ugartechea debuta como el primer luchador de origen mexicano, sentando las bases de lo que sería la lucha libre mexicana actual.

La lucha libre se ha convertido en un deporte que ha sobrevivido al paso de los años, constituyendo un legado de la cultura popular en nuestro país. Su mezcla de deporte y episodios teatrales, hacen que la lucha libre mexicana sea una de las más atractivas, divertidas e interesantes en todo el mundo.

En medio del espectáculo de la lucha libre

Podemos ver brillantes y coloridas máscaras, las cuales dan a los luchadores una identidad o personalidad. Se dice que estas máscaras tienen vínculos históricos con la cultura azteca y maya, que representan la fuerza y el empoderamiento en México.

La primera función de lucha libre en la Arena Modelo, actualmente Arena México, fue en 1956, con el debut de Blue Demon y Rolando Vera contra el Santo y el Médico Asesino.

La gran popularidad de los luchadores mexicanos les ha dado la oportunidad de aparecer en películas, series y telenovelas, siendo Santo, El Enmascarado de Plata, quien filmó varias cintas, consideradas una joya de la cinematografía popular mexicana, de gran deleite para los cinéfilos europeos.

En la década de los ochenta

La fotógrafa Lourdes Grobet se dedicó a documentar a los luchadores mexicanos, los acompañaba a las arenas, a sus casas y a sus trabajos cotidianos. Una de sus exposiciones Lucha libre: retratos de familia, logra acercar a los héroes enmascarados a sus fanáticos. Les recomiendo buscar el trabajo de esta gran fotógrafa.

La popularidad que tiene la lucha libre en el país, la ha convertido en un referente a nivel mundial. Por ejemplo, en Japón, las máscaras, capas y parafernalia son vendidas en grandes cantidades de dinero. Mientras que en la Ciudad de México, es uno de los principales atractivos turísticos para nacionales y extranjeros. En el 2018, fue considerada patrimonio cultural intangible de este país.

Si buscas una experiencia diferente donde puedas gritar, desestresarte, disfrutar con tu familia y vivir la emoción de una máscara contra máscara o cabellera, no puedes perderte la oportunidad de visitar la Arena México o la Coliseo, santuarios de la lucha libre en nuestro país.

*Prodecon, La lucha libre mexicana, Rocío Vargas Galván, Enlace de Cultura Contributiva 

 Fotos: sinikolpos / zooverano
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