Arturo Rios
El sábado pasado, a toda pompa con 32 invitados de centro, Sudamérica y del Caribe, se celebró el 238 del aniversario del natalicio de Simón Bolívar, en el Castillo de Chapultepec, en que sobresalió en el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador: La propuesta de organizar un boque latinoamericano ajeno a la OEA.
El acto fue una invitación a los mandatarios latinos a través de sus representantes, a una separación de los Estados Unidos. Si bien el mandatario tuvo cuidado de expresar que no se pondrá a “patadas con Sansón”, la percepción fue clara. No son pocas las luces que se prenden y con fulgores de socialismo para el país.
Recordemos un pasaje que vivió en México Bolivar, cuando tenía 16 años:
Él era teniente de milicias de Aragua, Venezuela, llegó a México en calidad de descanso, estaría un tiempo en la casa María Josefa Rodríguez de Velasco de Osorio Barba y Bello Pereyra, hermana de La Güera Rodríguez.
Guillermo Aguirre y Viana, Oidor Real, se encargaría de él, en calidad de tutor, estaría pendiente de sus gastos en general, para cuando el joven venezolano decidiera partir a Europa, cuenta en sus escritos Antonio del Valle Arizpe.
La Güera visitó a su hermana, conoció al jovencito, alto, blanco, rubio, bien parecido y se apoderó el deseo carnal de la mujer de 22 años que lo atrapó con la mirada. Pese a la tierna edad del mancebo, éste intuyó el fondo de la misma.
No hablaron mucho, la diestra mujer envolvió a besos al joven y la naturaleza del muchacho respondió viril e incasable. Fue una jornada amorosa que parecía sin fin.
Hubo más encuentros
Había seis años de diferencia; él un jovencito inexperto con apariencia infantil; ella en plena juventud y experiencias sexuales de más. En la intimidad, se fundían con ardor sin barreras.
Salían a la calle y la sociedad se escandalizaba y más porque a él lo veían niño y a ella… ¡Todos sabían sus múltiples aventuras de amor! Su tutor, Aguirre de Viena, habló con Simón y quiso obligarlo a vivir en su casa; Bolívar prometió tener cuidado; pero no se mudaría de casa. Siguió la relación en la cama.
Simón fue a la tertulia en el Palacio del Virreinal; pidió la palabra; abordó el tema de la independencia y el abuso de España para con sus dominados y expuso que la libertad era el camino. Todos callaron; el Virrey Miguel José de Aranza, dio por terminada la tertulia y terminó la fiesta. Abandonaron el recinto.
Por la mañana, el tutor, le ordenó que de inmediato partiera a Veracruz, donde tomaría un barco que lo sacaría de México… Bolívar entendió y triste, obedeció. La Güera quedó en su mente como su maestra del amor.
La Revolución Bolivariana fue el nombre con el que Hugo Chávez bautizó el cambio ideológico y social que se originó en Venezuela. Este movimiento tiene como fin impulsar el patriotismo hispanoamericano e implantar el nuevo socialismo.
