Mary Sandoval*
Desde que comenzó este gobierno de cuarta, hemos visto que el titular del Ejecutivo ha defendido de una manera muy férrea al crimen organizado. De hecho, hay rumores de que el Cartel de Sinaloa financió las campañas presidenciales de López Obrador de los años 2012 y 2018. Habría que preguntarse porqué esa defensa a ultranza; y siendo quisquillosos:
¿Acaso dentro de esa defensa, esté en que lo apoyen en la campaña presidencial del 2024 para que una de las corcholatas del presidente continúe en el poder?
Y noté ese detalle con el famoso Culiacanazo del 17 de octubre del 2019, y quizás desde antes, concretamente con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En mi artículo El circo de López y el copy page de Ayotzinapa, mencioné un fragmento de una columna que escribió el periodista Ricardo Alemán, en el 2017, titulada: Los 43: se derrumba el circo de Amlo, en la que dice que (…)
Algunos padres de los jóvenes saben que el principal culpable se llama Andrés Manuel y se apellida López Obrador. ¿Y porqué culpable? Porque AMLO impuso a José Luis Abarca como alcalde de Iguala, a pesar de que había perdido una encuesta previa.
De acuerdo a algunas versiones periodísticas
José Luis Abarca y su esposa, tenían nexos con el Cartel de Guerreros Unidos, y López Obrador andaba buscando recursos para buscar la candidatura a la presidencia de la República del 2018; así que éste se aprovecharía de Abarca, y quizás también, con la complicidad del crimen organizado, habría logrado obtenerlos.
El Culiacanazo
Cuando el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, hoy gobernador de Sonora, explicó que los actos de violencia que se desataron en dicha ciudad fue por un enfrentamiento entre fuerzas federales y el Cártel de Sinaloa por la captura de Ovidio; más tarde, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que fue él quien ordenó la liberación del hijo del Chapo Guzmán, cuando había sido detenido por el Ejército, en Culiacán.
Dio explicaciones, nada convincentes, entre una avalancha de argumentos y especulaciones en contra de la propia figura presidencial y de su gobierno.
En su circo mañanero del 31 de enero del 2020, dijo que su objetivo no será detener a las cabezas principales de esos carteles de la droga:
No se va a encargar específicamente de decapitar a los grupos delictivos y criminales. (…) No se han detenido a capos porque no es esa nuestra función principal. Es garantizar la seguridad pública, ya no es la estrategia de los operativos para detener a capos, lo que buscamos es que haya seguridad, que podamos disminuir el número de homicidios.
Y esa estúpida forma de pensar de López está provocando un aumento en el número
de homicidios; de hecho, en otro de sus circos Mañaneros, del 6 de mayo del mismo 2020, sostuvo:
No hay guerra contra la delincuencia, no queremos la guerra.
Y para muestra, ahí está su fallida estrategia de seguridad de abrazos, no balazos, y el considerar a los delincuentes como seres humanos.
El saludo a la madre del Chapo Guzmán
López Obrador, de manera pública, ha estrechado la mano de la madre del que fuera hasta hace poco el narcotraficante más poderoso del mundo, Joaquín El Chapo Guzmán, sentenciado en julio del 2019 a cadena perpetua por la justicia estadounidense.
La polémica se desató por el gesto mostrado y las polémicas palabras que dedicó a Consuelo Loera:
Te saludo, no te bajes, ya recibí tu carta.
El 20 de marzo del 2020, la madre del Chapo Guzmán, le envió una misiva al mandatario mexicano, en la que le pedía la apoyara en obtener una visa humanitaria y viajar a los Estados Unidos a visitar a su hijo, ya que tenía 5 años de no verlo. AMLO le prometió ayudarla.
La prensa refirió que justo el 29 de marzo, cumpleaños de Ovidio Guzmán López, ese día, casualmente, López Obrador andaba de gira en Badiraguato Sinaloa.
Cabe cuestionar entones, ¿A qué tanto va López Obrador a Badiraguato?
Todos los presidentes mexicanos han mostrado especial predilección por viajar a ciertos lugares del territorio nacional, durante su mandato. Ya sea por razones político-electorales o bien, por diversión y descanso.
En el caso de AMLO, él ha mostrado gran interés por visitar el municipio de Badiraguato. Públicamente, lo ha hecho en 4 ocasiones.
- 15 de febrero del 2019: en esta primer visita, fue a “supervisar” una obra en el tramo carretero Guadalupe-Calvo y Badiraguato. El supervisar obras, es el principal pretexto que pone el presidente para salir de gira artística.
- 29 de marzo del 2020: segunda visita, y en la cual saludó a la madre del Chapo Guzmán.
- 30 de julio del 2021: tercera visita, en la que nuevamente fue a “supervisar” una obra.
- 27 de mayo del 2022: cuarta visita, otra vez, fue a “supervisar” avances de una obra carretera.
Esta vez, dio una declaración muy sorpresiva, ya que los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa, forman parte de lo que se conoce como la zona del Triángulo Dorado, en donde se comenta es la cuna del crimen organizado.
El titular del Ejecutivo dijo lo siguiente:
No me gusta, me molesta que le llamen el Triángulo Dorado, ojalá busquemos entre todos la forma de llamarle el Triángulo de la gente buena y la gente trabajadora, o la región de la buena vecindad o algo así, pero ya hay que cambiar porque aquí hay mucha bondad, mucha gente buena, trabajadora y no hay que estigmatizar ninguna zona.
Conclusiones
Preguntamos: ¿AMLO les debe algún favor a los narcos? ¿Acaso es verdad que recibió apoyo del crimen organizado en sus campañas, en los 18 años que buscó la presidencia? ¿Es un pago de favores? ¿Es el yo te dejo, tu me ayudas; yo te doy, tú me proteges?
Es costumbre del tabasqueño de, como Poncio Pilatos, lavarse las manos de todos los problemas que enfrenta el país, pese a que él lleva tres años en el poder. Suele criticar a sus antecesores por sus estrategias de seguridad, especialmente a Felipe Calderón, a quien tiene especial repudio. No vamos a defender a ningún expresidente, pero todos ellos aplicaron, quizás de manera errónea o no, el legítimo monopolio de la fuerza del Estado Mexicano.
López, en cambio, ha optado por los abrazos con el crimen organizado, ¿Acaso fue la forma más siniestra que encontró para apoderarse del país y de sus instituciones?
