A partir de este domingo 31 de enero, Francia cierra sus fronteras para todas las personas procedentes de naciones que no pertenezcan a la Unión Europea (UE), salvo por motivo de urgencia.
Ello, como parte de las medidas para evitar la propagación del coronavirus, informó el primer ministro, Jean Castex.
Cualquier entrada en Francia y cualquier salida de nuestro territorio con destino o proveniente de un país exterior a la UE será prohibida, salvo motivo imperioso.
Si bien las fronteras con los vecinos de la UE seguirán abiertas, se exigirá una prueba PCR negativa al llegar a territorio galo.
Sólo quedarán exentos los trabajadores fronterizos.
A nivel interno
El gobierno decidió volver a imponer controles estrictos en los supermercados para limitar el flujo de clientes.
En las últimas 24 horas, Francia registró cerca de 23 mil nuevos contagios, y ya suman 75 mil 260 personas fallecidas por SARS-CoV-2.
