Ivette Sosa
Entre las diversas frases atribuidas a Albert Einstein, Premio Nobel de Física en 1921, hay una muy conocida: Solo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y no estoy muy seguro de la primera.
Esta frase viene a cuento al ver el siguiente video donde, un grupo de personas disfrutan de una linda y apacible tarde en el jardín de una casa campestre.
Hay viandas, un cálido sol, gente con traje de baño y niños, en un ambiente muy familiar.
De pronto
A los adultos se les ocurre prender cohetes y, enseguida, flechas ardientes empiezan a salir. La escena parece un campo de guerra. Todos dejan sus cómodas sillas y corren para no ser alcanzados por las furiosas brasas.
Está por demás decir que amén de las graves quemaduras que provoca el uso inadecuado de fuegos artificiales, éstos también generan concentraciones elevadas de partículas suspendidas (contaminantes) que superan el rango permitido por las normas oficiales. Al unísono, provocan contaminación acústica, afectando principalmente a bebés, niños y mascotas.
Antes de volver a prender pirotecnia durante las celebraciones, lo invitamos a ver el siguiente video:

