La Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, el dictamen que expide la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, cuya finalidad es abrogar la vigente publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de julio de 2020, para actualizarla, modernizarla y adecuarla a los flujos vigentes del comercio internacional.
El documento avalado por 483 votos a favor, cinco en contra y una abstención, enviado al Senado de la República para sus efectos constitucionales, incorpora un esquema que faculta a la Secretaría de Economía para publicar los números estadísticos de las fracciones arancelarias que permitan una identificación más precisa de las mercancías para fines estadísticos.
Armoniza los números para la clasificación e identificación de mercancías con mayor detalle, y de acuerdo con la codificación que les corresponden en el comercio internacional, en beneficio de las personas y a la propia autoridad aduanera, al facilitar el seguimiento y el cumplimiento de la ley.
No se considerarán como mercancías y, en consecuencia, no se gravarán los ataúdes y las urnas que contengan cadáveres o sus restos, las piezas postales obliteradas que los convenios postales internacionales comprenden bajo la denominación de correspondencia.
En los considerandos del dictamen
Se expone que la finalidad es incorporar nuevos impuestos como son: Clasificación e identificación de insectos no vivos comestibles, subproductos de pescado, crustáceos y moluscos aptos para la alimentación humana, impresoras 3D, drones multipropósito, smartphones, basura tecnológica, gases con elevado potencial en el calentamiento global, kits de diagnóstico rápido para algunas enfermedades, artículos para consumo de tabaco y nicotina, vapeadores, cigarrillos electrónicos y similares.
Facilitar el flujo comercial de productos mexicanos
En la fundamentación, el presidente de la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, el diputado Jorge Ernesto Inzunza Armas (PAN), expresó que en un mundo globalizado y de permanente crecimiento, México no puede quedar fuera y de estar a la vanguardia con un sistema moderno y actualizado que permita generar condiciones para el crecimiento del comercio exterior y estimule y facilite el flujo comercial de productos mexicanos.
La nueva ley, comentó, genera la búsqueda de estas condiciones respetando los lineamientos de la Organización Mundial de Comercio, mecanismo que cada dos o tres años se actualiza y perfecciona.
Añadió que se tiene como objetivo instrumentar la Séptima Enmienda, que es la última que ha propuesto la Organización Internacional de Comercio y que los textos Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías que entrarán en vigor el 1 de enero de 2022, queden inmersos dentro de la ley.
También, se plantea actualizar y modernizar la materia de impuestos generales de importación y exportación para adecuarla a los flujos vigentes del comercio internacional; incorporar un esquema que faculte a la Secretaría de Economía para publicar los números estadísticos de las distintas fracciones arancelarias.
