Dejé Europa a inicios de diciembre de 1981 y para inicios de febrero de 1982, ya estaba al principio de mi semestre sabático en Nicaragua, en la Universidad Nacional en León, en el primer periodo de Daniel Ortega, como coordinador de la Junta de gobierno de Reconstrucción Nacional.
Bernardo Méndez Lugo*
Éramos varios académicos de la UAMX en sabático en León, donde había “Internacionalistas” de varios países latinoamericanos y con gran influencia los cubanos, en todos los campos, incluyendo asesoría de inteligencia y militar.
Ya se notaba cierta intransigencia de militantes sandinistas muy apegados a la influencia cubana.
Con las tres administraciones de presidentes de derechas (Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños), tres derrotas del Frente Sandinista y una ausencia de 15 años en el poder (de 1990 a 2006) parecían indicar que no sería fácil el regreso del Sandinismo, pero lo lograron al ganar elecciones presidenciales a finales de 2006.
En 2003 estando yo de Cónsul de prensa en San Francisco, saludé al presidente Bolaños en el Consulado de Nicaragua, invitado por la Cónsul Mayra Centeno (era el único no nicaragüense en la recepción) que había estudiado en México.
Saludé al entonces embajador de Nicaragua en Washington DC, Salvador Stadthagen, que años después volvería a encontrar en 2009, en El Salvador. Y ahora Salvador vive en CdMéxico con su familia por una temporada indefinida.
Situación parecida viví con la visita del presidente de Polonia Aleksander Kwaśniewski a San Francisco en 2003 cuando mi amigo abogado Christopher Kerensky, Cónsul Honorario de Polonia en San Francisco, California, me invitó a la recepción oficial. Fui el único no polaco entre la concurrencia.
Daniel Ortega es el décimo, gobernante no monárquico actual sumando en total 26 años en el poder contados entre los dos periodos; también se suma a la gestión que tuvo entre 1981-1984 como coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional de Nicaragua.
Después de mi semestre sabático en Nicaragua, me reintegré a mis actividades en UAMX en septiembre de 1982.
En ese período, además de mis tareas académicas, prosigo mis publicaciones en la revista Transformación, de Canacintra, entre 1983 y 1989 y colaboré con revistas Pequeña y Mediana Industria de NAFINSA y revista FONEI, entre otras publicaciones.
Los equipos editoriales de la revista Transformación de Canacintra habían cambiado: Ya Felipe Gálvez Cancino, editor al lado del legendario periodista Luis Guevara, editores de la revista, se habían ido.
Felipe se integró a la UAMX y Luis Guevara se jubiló. Me relacioné muy estrechamente con tres editoras: Xóchitl Calderón Córdova y Rosa María Garza, egresadas de Comunicación de UAMX y Rocío Rufrancos, que estudió sociología en la UNAM, pero se dedicó al periodismo y un corto período a la investigación educativa, al lado del Dr Jaime Castrejón Diez.
A finales de 1985 me invitó Enrique Bautista Villegas a conocer el programa de fomento industrial y artesanal del gobierno estatal de Michoacán, encabezado por ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.
Enrique, contemporáneo en Sussex, era el director general de FOMICH y me fui a Morelia en enero de 1986 para hacer una evaluación del trabajo de esa institución y fue una valiosa experiencia con muchos significados:
Veo nacer la corriente democrática del PRI no oficialmente, pero evidente en el sexto informe de gobierno, el 15 de septiembre de 1986, con la presencia de políticos del ala progresista del PRI (Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo) y Heberto Castillo.
Los casi 9 meses en Morelia se lograron gracias al apoyo de Gilberto Guevara Niebla, en ese entonces director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de UAMX. En Morelia, también fui catedrático del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación (IMCED) en los posgrados de educación superior invitado por el Dr, en educación, Antonio Alanís Huerta.
Escribí una decena de artículos sobre la experiencia Microindustrial de Michoacán; algunos en coautoria con José Luis Macías y José Luis Navarro.
En Morelia, durante mi estancia participé en la Consulta Popular del PRI para el tema industrial en el contexto de la candidatura de Luis Martínez Villicaña a gobernador. Del gobierno federal coordinó la reunión de Consulta, el Mtro, Mauricio de María y Campos, decano de los exalumnos mexicanos de Sussex.
Otros exalumnos de Sussex son Kurt Unger, Francisco Giner de los Ríos, Álvaro Baillet, Fernando Castañeda y Pablo Schabes, entre otros amigos míos y contemporáneos en Sussex, como Enrique Bautista.

La tesis doctoral de Giner de los Ríos fue sobre la tipología de la micro industria en México
Fue clave en 1985, para acercarnos a NAFINSA, como académicos y lograr que los programas de fomento incluyeran, por primera vez, el concepto de micro antes sólo se mencionaba Pymes, con nuestras conversaciones frecuentes al lado del economista Mario López Espinosa, funcionario de los programas del BID para microempresas en varios estados de la República, se inició el uso del concepto de microempresas (Mipymes) en los programas de fomento.
En enero de 1988 Mauricio de María propone la Ley Federal de Fomento a la Microindustria, yo me había incorporado como su asesor en SECOFI, en abril de 1987, en la subsecretaria de fomento industrial a su cargo, mientras iniciaba mi sabático de la UAMX.
Mi incorporación se tardó un par de semanas debido a mi viaje a Washington DC, para iniciar mi consultoría temporal en OPS, invitado del Dr. Cesar Vieira, médico brasileño, director de políticas de salud de OPS y entrañable compañero de maestría en Sussex.
En la sede de OPS en abril de 1987 me reencontré con la Dra. María Isabel Rodríguez médica salvadoreña que en 1974-75 había colaborado en la elaboración del Documento Xochimilco base epistemológica de la UAMX en compañía del Dr. Juan Cesar García y el Dr José Roberto Ferreira.
En ese viaje conocí, gracias a la Dra Rodríguez, a la joven médica, hoy prestigiada Dra Lynn Silver. Un momento extraordinario fue mi reencuentro con la Dra. María Isabel Rodríguez, en San Salvador, en 2009.
Yo había renunciado a la UAMX en 1997 y tiempo antes había entrado por concurso al servicio exterior mexicano, que me llevó a trabajar en 4 consulados en EU, en Montreal y en El Salvador de 2009 a 2012.
Me vi con la Dra. Rodríguez en múltiples ocasiones en San Salvador. siendo ella Ministra de Salud. En marzo 2024 ya rebasa los cien años de edad.
Sobre el origen del Documento Xochimilco
El Dr Bojalil lo describe así: “El doctor Ramón Villarreal, presentó este ante- proyecto en julio de 1974, al ser nombrado primer rector de la UAM-Xochimilco. El doctor Villarreal trabajaba, antes de venir a México, en Washington en la Organización Panamericana de la Salud, en la Dirección de la Formación de Recursos Humanos para la Salud y la Investigación, así que el grupo que dirigía tenía gran experiencia en la formación de personal para la salud”.
“Fue en esa oficina donde se desarrolló la propuesta para la creación de la Unidad del Sur, ahora Unidad Xochimilco; en ella intervinieron además del doctor Villarreal, el doctor Juan César García, médico y doctor en sociología: argentino, que hizo una contribución invaluable para ese documento al concretar un pensamiento derivado de las diversas corrientes educativas internacionales, fundamentándolo principalmente en los trabajos de Piaget”.
Y el doctor José Roberto Ferreira (brasileño), que formaba parte de ese equipo, también con gran experiencia en el campo educativo. Con este proyecto, más cercano al pensamiento latinoamericano, se desarrolla la UAM-Xochimilco.
El acercamiento con Mauricio de María y Campos me permitió incorporarme como su asesor en la subsecretaria de fomento industrial de SECOFI, en abril de 1987 coincidiendo con mi período sabático.
Paradójicamente, mi mayor tarea diplomática la realicé con Mauricio en SECOFI: Me envió a una Conferencia Internacional de ONUDI a República de Cabo Verde en África, en junio de 1988, y en septiembre-octubre de ese mismo año, fui a la Universidad de Lund, en Suecia por 6 semanas (ya había terminado mi sabático de la UAMX, pero Mauricio me pidió quedarme hasta el fin del sexenio, es decir hasta el 30 de noviembre de 1988.
Mi misión en Cabo Verde y Suecia era abrir camino con antelación para su candidatura a la dirección general de ONUDI, que se concretó en 1993 con el apoyo de la embajadora Carmen Moreno Toscano que, desde la SRE, tuvo éxito en cabildear votos en países miembros de la ONU a favor de Mauricio. En ese tiempo, los funcionarios de Suecia, en ONUDI, eran clave para apoyar su elección.
Una anécdota de mi viaje a Cabo Verde es que mi colega David Barkin, prestigiado economista de la UAMX me enlazó con el entonces joven académico caboverdiano Alexander Veracruz, recién incorporado a la UAMX.
Después de una larga charla tuve toda la información de la situación política y económica de Cabo Verde y de las personalidades del gabinete, así como del primer ministro Pedro Pires. Mi informe de mi viaje a Cabo Verde lo presenté a la embajadora Carmen Moreno Toscano, en SRE, tan pronto regresé a CdMX en junio de 1988.
Al ingresar al servicio exterior mexicano, en septiembre de 1990, me volvieron a solicitar en la cancillería mexicana, el Informe de la Conferencia de ONUDI de Cabo Verde.
En mi periplo en 1988
Me apoyó en Paris la hoy embajadora en Suiza Cecilia Jaber Breceda, y en Dakar, me recibió el entonces Embajador Santiago Meyer Picón, tío del académico Lorenzo Meyer, ambos vinculados a El Colegio de México.
Es impresionante el papel de egresados de El Colegio en la diplomacia mexicana. En Praia capital caboverdiana, me encontré con Ruy Veracruz, primo de Alexander que había estudiado en Polonia y fue contemporáneo de mi amigo Dr, Jorge Zuñiga, regiomontano que estudió conmigo en Varsovia el diplomado en planeación en 1977-78. Tiempo después, Alexander y su esposa Gabriela Dutrénit se doctoraron en Sussex.
En la UAMX no solamente trabajé en los temas de ciencias sociales y humanidades, tuve la fortuna de participar muy de cerca con biólogos, médicos, dentistas, químicos, agrónomos y veterinarios.
Mi mayor acercamiento fue con temas de salud pública, farmacología y medio ambiente en la División de Ciencias Biológicas y de la Salud. Tuve gran cercanía con el Dr Luis Felipe Bojalil Jaber, microbiólogo del IPN y segundo rector de UAM-Xochimilco.
Aprendí mucho de él, ya como ex rector y director del programa de desarrollo académico de la Unidad. Son muchas las amistades que cultivé en el área de Biológicas y de la Salud. Recuerdo con especial afecto a médico José Federico Rivas, Isabel Luengas, Rosa María Nájera, Margarita Castillejos, Fernando Mora, Claudina Berlanga, Alfonso Jiménez y tantos más.
Cerca del Dr Bojalil estuvieron como asesores Julio Frenk Mora y Gilberto Guevara Niebla, Magda Fresán y varios médicos, veterinarios, químicos y biólogos de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud de la Unidad Xochimilco.
Vale la pena señalar que la actividad política sindical y académica siempre fue muy intensa en la UAMX, con enfrentamientos políticos y de visión académica muy polarizados.
También fue muy intensa mi relación con arquitectos, diseñadores gráficos e industriales y urbanistas. En particular recuerdo mi trabajo conjunto con el Dr. en educación y arquitecto Luis Porter. cuando se desempeñó como Jefe del Departamento de Tecnología y Producción en la División de Ciencias y Artes para el Diseño, así como mis tareas con la coordinación de la carrera de diseño industrial.
Siendo yo parte del Departamento de Política y Cultura de la División de Ciencias Sociales, coordiné y promoví el Seminario cooperación técnica universidad-industria en octubre de 1989, auspiciado por el Dr Luis Porter jefe del Departamento de CYAD mencionado.
También fui parte del Comité Organizador del magno evento titulado La Brecha Tecnológica, con motivo del XV aniversario de existencia de la UAM Xochimilco, en noviembre de 1989.
En la carta expedida en 1990 por el Dr Luis Porter, Jefe del Departamento de Tecnología y Producción hace constar que “el Profesor Méndez Lugo ha venido apoyando otras actividades internas del Departamento relacionadas con nuestros proyectos vinculándonos con Conacyt, FONEI, INFOTEC, NAFINSA, SECOFI, Canacintra, IMPI y ONUDI, colaboración que, sin duda alguna, consideramos muy valiosa”.
Tuve discusiones frecuentes al Inicio de la División de C y Artes para el Diseño con Ricardo Pita, David Nadal, Luis Porter y Raúl Hernández Valdés sobre el documento “Hipótesis CYAD”.
En el ámbito de la Salud aunque mi colaboración fue menos estructural y definida, desde el primer módulo denominado “Lo Normal y lo Patológico” me vinculé a los temas de salud pública desde noviembre de 1974 y aporte lecturas para el módulo, de la revista Mundo Médico dirigida en ese tiempo por el periodista y escritor Federico Campbell y donde colaboraban Julio Frenk Mora, Daniel López Acuña, Herman Bellinghausen, en ese tiempo estudiantes de medicina de la UNAM.
Mi cercanía con los temas de la maestría en Medicina Social fue intensa cuando se iniciaba en 1975-1976 con el liderazgo de Cristina Laurel, Hugo Mercer, José Carlos Escudero, Catalina Eibenchutz y Rodríguez Ajenjo, entre otros.
En 1987 fui invitado por la OPS, para generar una ponencia para una reunión en coordinación con el Instituto Nacional de Salud Publica dirigido por el Dr. Julio Frenk en las instalaciones de la Escuela de Salud Pública en CdMéxico, dirigida entonces por el prestigiado médico Enrique Ruelas Barajas.

En síntesis
Mi vinculación previa a mi entrada como docente de UAMX a temas industriales en particular al estudio de la micro, pequeña y mediana industria en Canacintra, me permitieron interactuar con éxito con temas de diseño industrial y tecnología en la División de Ciencias y Artes para el Diseño de UAMX.
Como lector asiduo de revistas médicas en el Consultorio de mi padre y de vivir con estudiantes de medicina durante mis años de formación en UNAM (1970-1974), me permitieron tener sensibilidad a temas de salud pública y medicina social al ingresar a la UAMX en noviembre de 1974, e impartir el módulo interdisciplinario “Lo Normal y lo Patológico” con lecturas de Georges Canguilhem, Ruy Pérez Tamayo, Ronald D Laing entre otros.
La influencia de los médicos antisiquiatras, psicoanalistas y psicólogos críticos, sociólogos formados en escuelas radicales en Italia y comunicólogos alternativos fue clave en mi formación académica en la UAMX
Apuntes metodológicos
Lo transdisciplinario tiene como intención superar la fragmentación del conocimiento, más allá del enriquecimiento de las disciplinas con diferentes saberes (multidisciplina) y del intercambio epistemológico y de métodos científicos de los saberes (interdisciplina).
La interdisciplinariedad se considera como:
- Cierta razón de unidad, de relaciones y de acciones recíprocas, de interpretaciones entre diversas ramas del saber llamadas disciplinas científicas
- La transferencia de métodos de una disciplina a otra
- El análisis desde distintas miradas científicas, a problemas o conjuntos de problemas, cuya complejidad es tal, que con el aporte (o la disponibilidad) de cada una de las disciplinas a la interdisciplinariedad, ayudaría a desentrañar las distintas dimensiones de la realidad social.
Sobre el término interdisciplinariedad se pueden realizar dos análisis. El primero, a partir del empleo de la raíz disciplinar con una variedad de prefijos como multi, poli, inter, trans, y más recientemente meta, entre otras elecciones.
La segunda opción es la que viene acompañada de un adjetivo, e intenta resaltar cierto aspecto como la interdisciplinariedad lineal, temática, metodológica, teórica, compuesta, jerárquica, complementaria, etcétera.
La transdisciplinariedad es un término joven y entre sus iniciadores se encuentran Eric Jantsch, Jean Piaget y Edgar Morin.
- Es un proceso según el cual los límites de las disciplinas individuales se trascienden para tratar problemas desde perspectivas múltiples con vista a generar conocimiento emergente.
- Según Newell, se considera la transformación e integración del conocimiento desde todas las perspectivas interesadas para definir y tratar problemas complejos.
- Según McDonell, no es una disciplina, sino un enfoque; un proceso para incrementar el conocimiento mediante la integración y transformación de perspectivas gnoseológicas distintas.
Concluyendo, la disciplinariedad, la pluridisciplinariedad, la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad son las cuatro flechas de un solo y mismo arco: el del conocimiento.

