La depresión es la enfermedad del siglo XXI que afecta a más de 350 millones de personas en el planeta. En porcentajes, se estima que afecta a un 3,8% de la población, incluidos un 5% de los adultos y un 5,7% de los adultos de más de 60 años.
Constituye un problema importante de salud pública. En el orbe, representa la cuarta causa de discapacidad en cuanto a la pérdida de años de vida saludables. En México ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres.
Este padecimiento se manifiesta por un cambio en el estado de ánimo, tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa, falta de autoestima, sensación de cansancio, falta de concentración, así como trastornos de sueño o apetito, cita la OMS.
La depresión llega a afectar el desempeño laboral y escolar, así como las relaciones familiares y sociales. Cuando es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando es considerada moderada o grave, se necesita terapia profesional y medicamentos.
Hay reportes científicos que aseguran que existen alimentos que provocan respuestas adictivas en el cerebro, tal como sucede cuando se consumen drogas y tabaco, debido a que contienen saborizantes, conservadores y aditivos con efectos nocivos para la salud.
CEREALES REFINADOS.- El consumo de estos alimentos, así como las harinas refinadas aumentan las probabilidades de sufrir depresión.
ALCOHOL.- Su abuso por un tiempo prolongado desencadena depresión, ya que interfiere en receptores del sistema nervioso.
ENDULZANTES ARTIFICIALES.- Expertos norteamericanos determinaron que todos los endulzantes artificiales producen depresión del sistema nervioso.
El endulzante frena la producción de serotonina y dopamina, lo cual podría ser causa de depresión y ataques de ansiedad.
REFRESCOS.- Consumir más de un litro de estas bebidas al día provoca depresión y si éstas son dietéticas y de sabores, las probabilidades aumentan.
COMIDA FRITA.- Los alimentos ricos en grasa saturada contribuyen a desarrollar conductas depresivas, por las reacciones químicas que se producen en el cerebro.
ALIMENTOS PROCESADOS.- Aumentan el riesgo de desarrollar depresión, ya que contienen sustancias químicas nocivas que favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares e inflamación.
Entre ellos están las carnes, embutidos, chocolate y postres azucarados.
