Bolivar Hernandez*
Bajo el Volcán es el título de una emblemática novela escrita en Cuernavaca, México, en 1947, su autor es el escritor inglés Malcom Lowry. Joven rebelde hijo de una familia inglesa muy acomodada.
Lowry empezó a escribir esta novela a los 26 años y tardó 10 años en finalizarla. Es una obra autobiográfica que relata las vicisitudes de un cónsul inglés afectado por el alcoholismo.
Pero en esta ocasión voy a referirme a las Islas Canarias, pertenecientes a España, aunque se ubican frente a las costas de Marruecos, África.
Las Islas Canarias las constituyen 8 Islas:
- La Palma
- Tenerife
- Gran Canaria
- Lanzarote
- La Graciosa
- El Hierro
- Fuerteventura
- La Gomera
Estas islas son de origen volcánico, y el pasado 12 de septiembre entró en actividad el volcán Cumbre Vieja, en la isla La Palma, destruyendo 180 hectáreas de campos de cultivo de banano y cientos de viviendas han sido engullidas por los ríos de lava, que avanzan 4 metros por hora; es un desplazamiento lento pero voraz.
El volcán Cumbre Vieja arroja enormes cantidades de lava por 9 bocas, junto a cenizas candentes y gases tóxicos. La columna de humo del cráter principal alcanzó ya una altitud de cinco mil metros; muy visible a grandes distancias.
Los habitantes de la Isla La Palma han resultado damnificados al perder sus hogares, sus pertenencias, sus negocios y campos de cultivo y corrales para la ganadería.
Dicha isla registra actualmente varios sismos de gran intensidad y explosiones ruidosas a cada instante.
Testigos atónitos
La fuerza de la naturaleza en toda su magnificencia está a la vista, es una tragedia para sus pobladores, que están muy asustados y en permanente shock.
Los tiempos contemporáneos nos permiten seguir en tiempo real cualquier tragedia natural en todos los sitios del planeta. Somos testigos atónitos ante los dramas de sus pobladores y la destrucción del medio ambiente.
La ciencia acude a explicar los fenómenos naturales y la tecnología moderna auxilia en el monitoreo del comportamiento; mide los huracanes y las erupciones volcánicas, entre otras situaciones críticas que enfrentan los países por efectos del calentamiento global, y otros cataclismos naturales.
La protección civil es el resultado positivo de tantas tragedias anteriores por todo el mundo; ya se sabe cómo prevenir y evacuar a las poblaciones afectadas.
En tanto, desde hace una semana, el volcán de Fuego, en Guatemala, se encuentra en violenta actividad. Hace algunos años una erupción tomó desprevenido al gobierno y no pudieron evacuar a tiempo a loa pobladores que viven en las proximidades del coloso, y la lava arrasó con varios poblados y sepultó a millares de sus habitantes. Gran tragedia fue aquella noche.
En los fenómenos naturales no existe, no cabe, la predicción. Todo es impredecible.
Hasta pronto desobedientes que no actúan responsablemente ante los simulacros que preparan a la sociedad para saber qué y cómo actuar para salvar vidas humanas. ¡Con la vida y la salud, no se juega!
*La Vaca Filósofa
Foto: Adrian Malec en Pixabay
