La inflación, que el Banco de México tiene como mandato mantenerla baja y estable, llegó en abril a su nivel más alto desde diciembre de 2017, 6.08%, como consecuencia del incremento a tasa anual de precios de energéticos y alimentos y bebidas.
El banco central deja sin cambios las tasas de interés, pese a reconocer que la inflación subió más de lo previsto; luego matiza y considera que convergerá hacia el 3 por ciento desde el segundo trimestre del 2022.
Banxico refiere que la base de precios a comparar es la de abril de 2020, un mes en el que gran parte del país entró a confinamiento por la pandemia y existía una ‘guerra petrolera’ entre Arabia Saudita y Rusia.
Para Gerardo Esquivel, uno de los subgobernadores del Banxico:
La inflación no está fuera de control. De hecho, sostiene que ésta regresará en dos meses, en julio, al rango objetivo del Banco Central, que es de 3 por ciento, +/- un punto porcentual.
A decir de expertos en finanzas, el éxito o no de ese pronóstico dependerá del comportamiento del precio de las materias primas, que han mostrado un aumento a nivel global.

