El caso Caro Quintero, lo puede arrastrar
Manuel Bartlett Díaz, nacido en Puebla de Zaragoza el 23 de febrero de 1936; durante muchos años estuvo en el PRI y gozó de las mieles del poder. Fue secretario de Gobernación, de Educación Pública, gobernador de Puebla y senador, en dos ocasiones. Desde diciembre de 2018, es director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Sin duda, el político más astuto que se conoce en la era actual.
Su imagen inspira soberbia, suficiencia y displicencia y su mirada es amenazante, pero su habilidad lo ha llevado a ocupar relevantes cargos públicos desde 1962, cuando fue secretario auxiliar de Javier Rojo Gómez, dirigente de la Confederación Nacional Campesina.
Cobró notoriedad insana en 1985, cuando explotó el caso Caro Quintero, donde se le señaló que supuestamente tuvo reuniones con el capo y sus séquitos, antes del secuestro y asesinato del agente de la DEA y de su piloto, Armando Avelar.
Un año antes, en 1984
Figuraban Miguel Ángel Félix Gallardo, el Jefe de jefes; Caro Quintero, el Narco de Narcos, y Ernesto Fonseca, Don Neto. En ese año, Bartlett fungía como secretario de Gobernación de la administración de Miguel de la Madrid Hurtado.
La investigación estableció que tres policías mexicanos, testigos protegidos, informaron que Bartlett y Juan Arévalo Gardoqui, titular de la Sedena, estuvieron en el interrogatorio a Camarena.
Uno de los investigados, dijo que Bartlett recibió 4 mil millones de dólares en 1984, de parte de los tres narcotraficantes y Manuel Salcido, ya que el funcionario buscaba la candidatura a la presidencia. ¡Ahí se quedó el tema!
A partir de entonces y hasta la fecha
El actual encargado de la CFE, no va por ningún motivo a los Estados Unidos y siempre se ha publicado que la razón es porque teme ser detenido por el asunto de Caro Quintero.
En 1988, una supuesta “caída del sistema” de cómputo provocó serias dudas acerca de un fraude electoral, cuando Bartlett Díaz era el titular de la Comisión Federal Electoral, encargada del recuento de votos.
La maledicencia, corrió la voz que fue para impedir el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas sobre Carlos Salinas de Gortari.
En una entrevista, le preguntaron que si aún era del PRI
La respuesta de Manuel Bartlett fue la siguiente:
Del PRI hasta la muerte. Pero, desde el 2006 se unió al Partido del Trabajo, y luego se a las filas de la 4T. Actualmente es uno de los funcionarios más protegidos por AMLO.
Con la reapertura mediática del caso Kike Camarena, Bartlett no debe estar muy tranquilo; es un Pez Gordo para los americanos y podrían darle un susto severo si insisten en llevarlo a declarar a EU, del que es posible ya no regresara a México.
La justicia navega como una sombra sobre el alto funcionario que fue acusado, con pruebas, de su impresionante capital inmobiliario.
Que con argucias simples, como el que no estaba casado y eran de su pareja de años, que no quita la complicidad, se pasó por alto y salió airoso y arrogante. Otra faceta de su personalidad.
