Para impedir el calentamiento global y evitar los peores efectos de los cambios climáticos, el hombre tiene que dejar de emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera. Parece difícil, y lo será. El mundo nunca hizo nada tan ambicioso. Todos los países tendrán que cambiar sus costumbres…
MSIA Informa
Si nada cambia, el mundo seguirá produciendo gases de efecto invernadero, los cambios climáticos se agravarán aún más y el efecto sobre los seres humanos, sin duda, será catastrófico. Este era Bill Gates en su libro de 2021 “Cómo evitar un desastre climático”.
El cofundador de Microsoft y uno de los grandes impulsadores de la “ingeniería social” (léase manipulación) a escala planetaria era, desde hace más de una década, uno de los pregoneros de la industria del catastrofismo climático, tan entusiasmado que llegó a considerar el libro mencionado arriba como si fuese un especialista en el asunto.
El pasado martes 28 de octubre, no obstante, publicó un artículo en su sitio de internet Gates Notes, “Tres duras verdades sobre el clima,” en el que hace las siguientes observaciones:
- “Aunque los cambios climáticos tienen consecuencias graves principalmente para los habitantes de los países pobres, ellos no nos llevarán al fin de la humanidad. La gente podrá vivir y prosperar en la mayoría de los lugares de la Tierra en el futuro cercano. (…)
- “La perspectiva apocalíptica, por desgracia, está haciendo que gran parte de la comunidad climática se concentre demasiado en las metas de las emisiones a corto plazo, desviando recursos de las intervenciones más eficaces que ya deberíamos estar haciendo para mejorar la vida en un mundo en calentamiento (…).
- “Esta es una oportunidad para concentrarnos nuevamente en la métrica que debería importar todavía más que las emisiones y los cambios de temperatura: Mejorar las vidas. Nuestro principal objetivo debe ser evitar el sufrimiento, principalmente de los que viven en condiciones más difíciles en los países más pobres del mundo.

Aunque los cambios climáticos perjudican a los pobres más que a cualquier grupo, para la gran mayoría de ellos no será la única ni la más grande de las amenazas para sus vidas y para su bienestar. Los problemas más grandes son la pobreza y las enfermedades. Comprender eso nos permitirá concentrar nuestros recursos limitados en intervenciones que tendrán las consecuencias más grandes en las personas más vulnerables.”
Pobreza y desigualdad
Pues bien, hace años que especialistas y estudiosos de todas partes han insistido en que los más grandes problemas ambientales que enfrenta la humanidad son ocasionados por la pobreza y la desigualdad, en particular, la escasez de infraestructura de salubridad, de energía, de transporte, de salud pública, de educación y otros requisitos para actividades productivas y dignas. Por ello, le podemos decir a Bill Gates:
¿Qué fue lo que causó el cambio de rumbo del fundador de Microsoft? Una buena apuesta es el desmantelamiento de la industria del catastrofismo climático de Estados Unidos que está promoviendo el presidente Donald Trump. Como otros de sus colegas multimillonarios, Gates demuestra que quiere quedar del lado más ventajoso -y lucrativo- de la Historia. Veremos sí también estará dejando atrás sus convicciones abiertamente maltusianas.
Es sintomático que Trump haya saludado personalmente el texto de Gates en su sarcástico estilo:
Acabo de ganar la guerra contra el fraude del cambio climático. Bill Gates, finalmente, admitió que estaba completamente equivocado sobre el asunto.

