Brasil continúa registrando dramáticos incrementos diarios de casos de Covid-19, y no se vislumbra ninguna luz que pare la escalofriante danza de contagios, hospitalizaciones y decesos en la nación sudamericana.
Ello, como consecuencia de caos político e inacción, por parte del Gobierno del derechista Jair Bolsonaro.
En Brasil, la respuesta federal ha sido una combinación peligrosa de falta de acción y negligencia, incluida la promoción de la cloroquina como tratamiento a pesar de la falta de evidencia, escribió un grupo de expertos de Brasil en un informe, publicado en la revista Science y agrega:
El caos político en Río de Janeiro comprometió una respuesta rápida y eficaz. Los dirigentes estaban inmersos en acusaciones de corrupción, el gobernador fue destituido y se enfrentó a un juicio político, y el Secretario de Salud fue cambiado tres veces entre mayo y septiembre, uno de los cuales fue detenido.
Según la Universidad Johns Hopkins, Brasil es la segunda nación en cuanto a muertes por nuevo coronavirus, con 361.884 víctimas mortales y casi 13,7 millones de casos.
Fustigan los expertos que una respuesta rápida y equitativa de la Administración Bolsonaro, podría haber ayudado a contener el brote y a proteger a los más vulnerables, pero los dirigentes -acusan- han y siguen fallando, y advierten:
A menos que el gobierno tome medidas inmediatas, realice medidas de vigilancia epidemiológica y genómica, y refuerce la vacunación, la propagación de las variantes provocará una pérdida inimaginable de vidas.
