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BRICS: El mundo pierde el miedo a la hegemonósfera

Foto: www_slon_pics

MSIA Informa

La 15ª Cumbre del grupo BRICS, celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica, del 22 al 24 de agosto, fue un salto fundamental, cualitativo y cuantitativo, hacia la construcción de un mundo multipolar que ajuste las relaciones internacionales. Contrariamente a lo que los adversarios de la multipolaridad y sus portavoces mediáticos han proclamado histéricamente, el grupo BRICS no se consolida en un bloque “antioccidental”, “antiestadounidense” o la base de apoyo de China en una disputa de hegemonía imaginaria con los Estados Unidos. Lo que claramente surge es un nuevo polo de autoridad no hegemónica basado en la soberanía, en la cooperación, en la solidaridad entre las naciones y respeto al principio del bien común a escala mundial.

Si a algo se opone, es a los designios de la hegemonósfera comandada predominantemente por Washington, Londres y Bruselas, cuyo poder se remite al truculento Principio de Trasímaco, plasmado en la República de Platón, que definía la justicia de acuerdo al interés del más fuerte, fiel copia moderna del orden basado en reglas cantado en prosa y verso en esas capitales.

Cantares, que de ninguna manera pueden confundirse con los valores civilizatorios cultivados por Occidente en su larga historia de florecimiento, que, a su vez, tendrán que ser reelaborados y reincorporados a las políticas de los países occidentales si quieren mantener su relevancia en el mundo multipolar.El principal resultado de tal Cumbre

Fue el anuncio de la adhesión de seis nuevos miembros, que se convertirán en miembros de pleno derecho en 2024: Argentina, Egipto, Etiopía, Arabia Saudita, Irán y los Emiratos Árabes Unidos. Y la lista de naciones que solicitan admisión sigue creciendo. Si Argentina confirma el ingreso, objetado por algunos de los principales candidatos a las elecciones presidenciales de octubre, el grupo “BRICS 11” representarán en conjunto nada menos que la mayor capacidad mundial de producción de alimentos e hidrocarburos, un activo de enorme relevancia para el rediseño del orden energético mundial (y, aunque el grupo no tiene carácter militar, la nueva formación incluye la mayor concentración de poder armado en el mundo).

Más allá de la evidente densidad económica, la Cumbre de Johannesburgo es el fin del temor reverencial al poder hegemónico que impuso su autoridad por la fuerza y el advenimiento de una nueva expresión de genuina autoridad mundial. 

La nueva formación del BRICS, que conservará el nombre original

Agrega un poderoso vector a la dinámica del cambio global, en la que el peso de la realidad se está imponiendo sobre las estructuras hegemónicas institucionalizadas en las últimas décadas, en particular, el Nuevo Orden Mundial, posterior a la Guerra fríaAunque los cambios no se producen de la noche a la mañana, las tendencias puestas en marcha son inexorables, entre ellas, el creciente uso de monedas nacionales en el comercio interbloque y con otros países interesados en evitar el uso del dólar estadounidense.

Del mismo modo, el bloque está estudiando la creación de una moneda para transacciones comerciales, lo que sería otro paso significativo en el camino para liberarse de las garras del sistema colonial de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

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