Blindaje contra la desaparición: Impulsan reforma para armonizar los derechos lingüísticos con la Constitución, para proteger a 7.4 millones de hablantes.
Ivette Sosa
Para consolidar un marco jurídico robusto que impida la extinción de las lenguas originarias y erradique las contradicciones entre las leyes secundarias y nuestra Carta Magna, la diputada Amalia López de la Cruz, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa para reformar el artículo 2 de la Ley General de los Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas.
El proyecto busca unificar y actualizar de manera definitiva el concepto de lenguas y pueblos indígenas conforme a las últimas reformas constitucionales del país.
La propuesta, enviada a la Comisión de Pueblos Indígenas y Afromexicanos para su dictaminación, plantea integrar la definición vigente que cataloga a las lenguas indígenas como:
Aquellas que proceden de colectividades con continuidad histórica de las sociedades precoloniales establecidas en el territorio nacional, y que a la fecha conservan, desarrollan y transmiten sus instituciones sociales, normativas, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.
El peligro de las contradicciones normativas
En la exposición de motivos de la propuesta, la legisladora López de la Cruz alertó que, si bien la legislación actual reconoce y protege teóricamente las lenguas maternas, mantiene un concepto desactualizado de lo que representa un “pueblo indígena”.
Esta discrepancia normativa genera severas ambigüedades en las fiscalías, tribunales y dependencias, limitando el alcance de las acciones de preservación e impidiendo que el Estado mexicano aplique de forma efectiva los recursos para garantizar el derecho a la traducción, la justicia y la educación bilingüe.
La reforma se vuelve urgente tras los históricos cambios legislativos de 2024, año en el que se reconoció a las comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos de derecho público con plena autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propio.
Al no estar alineada con dicho avance, la ley secundaria actual vulnera la capacidad de autogestión de las comunidades en el cuidado de su herencia oral.
Una riqueza en riesgo de extinción
México se mantiene como una nación pluricultural con una de las mayores riquezas lingüísticas a nivel global, al poseer 68 lenguas nacionales agrupadas en 11 familias lingüísticas con más de 364 variantes. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque más de 39 millones de personas se autoidentifican como indígenas, apenas 7.4 millones hablan fluidamente alguna lengua originaria.
Este decremento demuestra un debilitamiento alarmante en la transmisión intergeneracional. La iniciativa concluye puntualizando que la desaparición de una sola variante lingüística, representa la pérdida irreparable de una forma única de comprender, estructurar y relacionarse con el cosmos.
De ser aprobada la modificación por el Pleno de la Cámara de Diputados, se cerrará un ciclo de rezago normativo para ofrecer una total certeza jurídica y blindar las manifestaciones simbólicas y funcionales de comunicación de los pueblos que forjaron la identidad nacional.
