Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos: Sir Francis Bacon.
Rubén Darío*
Siguiendo a Bacon entendemos que leer no es una simple acumulación de saberes, sino que además, es un acto de comunión que relaciona y vincula al lector consigo mismo y con los otros. Leer nos permite enriquecer la realidad con nuevas interpretaciones sobre ella, nuevas conexiones y emociones.
Por esta misma línea de pensamiento, el político Edmund Burke en una ocasión subrayó el hecho de que leer sin reflexionar era igual a comer sin digerir, esto podríamos entenderlo y relacionarlo con la cita de Bacon en que lo mejor, que la sustancia de esta práctica no está en lo que se lee sino en lo que se degusta, se saborea.
Lo que nos queda después de leer, la satisfacción de un alimento bien digerido.
Considero que todas las lecturas deben ir encaminadas hacia ese propósito, digerir y disfrutar de lo que leemos. Y ese es, precisamente, el objetivo que tendrá nuestro club de lectura Las palabras no muerden, que tienen como finalidad aprender a escribir y leer a partir del mero goce de la lectura.
Esta actividad que arranca en días próximos
Busca, además de fomentar la lectura, aportar estrategias que les permita a los participantes apropiarse del contenido de los diferentes tipos de texto, el de la producción textual. Ellos tendrán la oportunidad de escribir y publicar obras de su autoría en un libro que se editara y publicara al final del taller.
En este club contaremos con la participación de escritoras de oficio de diferentes lugares del continente. También con reconocidas escritoras españolas. Una de ellas será Yaiza Méndez, que nos adentra en el universo del terror.
Uno de los propósitos del club es ayudar a que los niños y jóvenes mejoren y afiancen sus contenidos lecto-escritores.
Sabemos que alrededor de la mitad de la población de ciudades latinoamericanas, niños de 12 años o más, presentan limitaciones a la hora de leer y solo entienden algo o se les dificulta comprender lo que leen.
Este puede ser uno de los puntos principales por las que presentan bajo rendimiento académico. Por no entender lo que leen, perder el interés y de allí el problema para adquirir nuevos conocimientos.
El club se organiza de manera colectiva
Y poder así, tener diversas y enriquecedoras experiencias pero, sobre todo, tendremos la posibilidad de ser virtuales. Es decir, de agruparnos a través de la plataforma virtual Meet y conversar con personas que se encuentran en distintos lugares del mundo, que harán que esta experiencia con la lectura, sea realmente significativa.
