Con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, ¿se acaba el CJNG?, se preguntan los mexicanos. Si bien la caída de un líder debilita la estructura, organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación, suelen tener sucesores designados y una estructura celular que les permite sobrevivir.
Ivette Sosa
Históricamente, la muerte de un “capo” en México suele provocar fragmentación de la organización criminal, con virulentas disputas internas por el control del grupo. También deben enfrentar la violencia externa, donde los grupos rivales, intentan ganar terreno.
En algunos casos, puede darse un relevo generacional, donde los líderes más jóvenes y a veces más sanguinarios, toman el mando. Sin duda, la organización enfrenta una fase crítica de sucesión que podría reconfigurar su dominio global.
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) surgió entre 2010 y 2011 tras la muerte de Ignacio Nacho Coronel, líder del Cártel de Sinaloa en Jalisco, y la captura de Orlando Nava Valencia, del Cártel del Milenio.
La Fractura
Surgió de una división en el Cártel del Milenio. Tras el vacío de poder, se formaron dos facciones: Los Torcidos (que se convirtieron en el CJNG) y La Resistencia.
Los Torcidos ganaron la guerra interna, eliminando a sus rivales y expandiéndose rápidamente gracias a su disciplina militar y violencia extrema.
Inicialmente se presentaron como Matazetas, un brazo armado dedicado a expulsar a Los Zetas de Jalisco y estados vecinos, aunque pronto se convirtieron en una organización criminal independiente y dominante.
Si bien Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho, no siempre fue el único líder, sí fue su fundador principal. De hecho, lo creó junto a Erick Valencia Salazar (El 85) y Abigael González Valencia (líder de Los Cuinis y cuñado de Oseguera).
Nemesio dirigía el brazo armado, y los Cuinis actuaron como el cerebro financiero. En 2012, El Mencho tomó el control absoluto. tras la captura de El 85.
Bajo su mando
El cártel pasó de ser un grupo regional a una de las organizaciones transnacionales más poderosas del mundo, utilizando una estructura horizontal, donde el poder se distribuye en células autónomas que operan de forma independiente, para reducir riesgos.
Esto es, si cae una cabeza, la red sigue funcionando porque no hay un mando central indispensable. Cada grupo toma sus propias decisiones tácticas y financieras. Los miembros suelen conocer solo a su equipo cercano, protegiendo al resto de la red de posibles acusaciones. Son mucho más difíciles de desmantelar para las autoridades, que las estructuras tradicionales.
El CJNG se consolidó como una de las organizaciones de narcotráfico más ricas del mundo, operando una red masiva de lavado de dinero a través de inmobiliarias, centros comerciales y restaurantes.
Gracias a sus redes de inversión, el cártel logró posicionarse en Europa, Asia y Sudamérica, diferenciándose de otros grupos que solo se enfocaban en el mercado estadounidense.
Tras la captura de El Menchito
El mando operativo y sucesor natural en la estructura del CJNG recayó principalmente en Audías Flores Silva, alias El Jardinero, y Juan Carlos Valencia González, alias El 03 (presunto hijo de Nemesio Oseguera).
El Jardinero controlaba la seguridad de El Mencho y gran parte de la producción de fentanilo; considerado el heredero del control territorial. El 03, líder de los grupos de élite del cártel y encargado de la expansión en estados estratégicos.
El periodista Jefe Hermes nos reporta que Hugo, El Tulli, operador logístico y financiero de El Mencho, también murió en el operativo de este domingo, en Jalisco.
Él coordinaba bloqueos y quema de vehículos y ofrecía 20 mil pesos por cada militar o Guardia Nacional, asesinado. Durante la operación, se le encontraron más de 7 millones de pesos en efectivo y 965 mil dólares.

Opera en 5 continentes
Actualmente, el CJNG es considerado una de las cinco organizaciones criminales más peligrosas del mundo y, junto con el Cártel de Sinaloa, la estructura más poderosa de México.
El Departamento de Justicia de EE. UU. lo sitúa en el top 5 de grupos trasnacionales, operando en los cinco continentes y con presencia en al menos 28 estados de México.
Holding criminal
Funciona como un conglomerado diversificado. Si bien su núcleo es el tráfico de fentanilo y metanfetaminas, sus ingresos provienen de una jugosa cartera de delitos, que incluye:
- Fraude inmobiliario/timeshares (específicamente en Puerto Vallarta).
- Extorsión y cobro de piso.
- Robo de combustible (huachicoleo).
- Minería y tala ilegal.
Se distinguen por su estructura piramidal y un brazo armado con tácticas de guerrilla, drones con explosivos y armamento de alto calibre.
El cálculo exacto de la fortuna del CJNG es difícil de precisar por su naturaleza ilícita, pero agencias como la DEA y exagentes estiman que generan ingresos anuales de entre 8 mil millones y 20 mil millones de dólares.

