mayo 09, 2026

Covid y la conjura de los necios

Covid y la conjura de los necios

Bolivar Hernandez*
La conjura de los necios es el título de una magnífica novela del escritor estadounidense John Kennedy Toole, escrita en 1969, y publicada en 1980 . En 1981 recibió la novela el Premio Pulitzer, post morten.
Toole se suicidó al no conseguir que alguna editorial publicara su novela, que él consideraba genial. Murió intoxicado por monóxido de carbono.
Su novela es tragicómica, y relata la vida de un NiNi, un joven que ni trabaja ni estudia, y que vive junto a su castrante madre. Hilarante historia de la vida real, muy parecida a la propia vida de su autor.
Pero en esta ocasión no voy a referirme a la literatura estadounidense, sino que solo utilizaré el título de la mencionada novela de Kennedy Toole, para aludir a las reacciones mundiales en contra del COVID-19 y las vacunas, sobre todo en EEUU, Francia, Alemania y la Gran Bretaña.
Las sociedades urbanas de los Estados Unidos, y de algunos países desarrollados de la Unión Europea, se han opuesto a las medidas sanitarias impuestas por sus gobiernos y se han rebelado violentamente a toda medida coercitiva.
Al grado tal, que en los Estados Unidos unos cien millones de ciudadanos adultos se niegan a vacunarse. Lo mismo ocurre en Francia, Alemania e Inglaterra. Ahí han surgido rebeliones de necios que masivamente se han enfrentado a la policía
La vacuna, ¿voluntaria o forzada?
En la mayoría de los países de todo el planeta la vacunación es voluntaria. Se apela al sentido común y a la sensibilidad e información de la ciudadanía para acudir a vacunarse en forma masiva.
México fue un caso paradigmático, al evitar a toda costa imponer medidas sanitarias como confinamientos obligados, toques de queda, prohibiciones para la movilidad, y la imposición de las vacunas.
Todo fue y es voluntario y el éxito es notable al aceptarse las disposiciones gubernamentales dictadas y comunicadas por los medios masivos de comunicación.
Lavado frecuente de manos, la sana distancia, y el uso de mascarillas, constituyen ya una práctica común entre los ciudadanos conscientes de la República mexicana.
La otra paradoja
Los países que ruegan aún por adquirir vacunas y encuentran un marcado desabasto global de vacunas; frente a unos cuantos países que han acaparado la producción mundial de las 6 vacunas existentes en la actualidad.
Los ciudadanos de países pobres pagarían por poder vacunarse, y sus élites viajaron, antes que nadie, a países desarrollados para poder vacunarse.
Y los ciudadanos de países desarrollados que no aceptan vacunarse ni pagándoles hasta 100 dólares por cada dosis, como es el caso de EEUU. Cien millones de estadunidenses están en franca rebeldía y no se piensan vacunar.
La pandemia del COVID-19 sigue su curso expansivo mediante las variantes, y el planeta entero se conmueve ante los embates en todas partes del virus, ya no tan letal como al principio.
La inmunidad de rebaño será muy difícil de ser alcanzada a mediano plazo por la conjura de los necios que son renuentes a ser vacunados. Ni siquiera pagándoles para que acepten la inmunización mediante alguna vacuna, así que no hay modo de hacerlos entrar en razón, de ninguna manera.
La medida draconiana será exigir a todo el mundo el pasaporte sanitario obligatorio para poder tener una vida social y laboral. Será una medida discriminatoria, sin duda alguna, pero eficaz para detener, de una ve por todas, la expansión mundial del virus.
La democracia no funciona cuando de la salud pública se trata, y no es posible convocar a una consulta popular para ver si el pueblo desea vacunarse o no.
Estoy a favor del autoritarismo positivo en beneficio del planeta entero. O nos salvamos todos o nos hundimos juntos.
¡Hasta pronto desobedientes y negacionistas irracionales!
*La vaca filósofa.
Imagen: Syaibatulhamdi

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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