La imaginación, es la puerta a cualquier universo…
Francisco supo valorar y describir la diversidad de los seres humanos en la vida cotidiana en su contexto cultural y en su época; su curiosidad lo llevó a dibujar, con palabras y melodías, los oficios y profesiones; imaginó más de 400 personajes que se retratan en sus canciones y narraciones; seres humanos de diferentes nacionalidades y personalidades, con todo tipo de actitudes ante la vida.
Gracias a Rosario Patiño Domínguez, esposa y representante artística y personal de Francisco Gabilondo Soler durante toda su vida, y al archivo histórico, que resguarda con orgullo la Fundación Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, presentamos una selección de sus grandes éxitos digitalizadas directamente de las cintas originales de los programas de radio en vivo, transmitidos por la legendaria XEW.
En la época en que la radio era imprescindible en las vidas de las familias, sin importar edad y condición, pues a través de este medio se enteraban de los acontecimientos en el mundo, y con programas como el de Francisco Gabilondo Soler, las familias se reunían para disfrutar, juntos, de un momento de solaz esparcimiento, que más tarde recordaría con amable evocación, llevándolos en su mente y corazón para, a su vez, compartirlo con sus nietos y las nuevas generaciones.
La originalidad y el valor innegable de esta colección de piezas
Es que fueron grabadas en vivo, por lo que captan el preciso momento de la ejecución, que en ese instante llegaban a todos los hogares. Músicos excepcionales con una capacidad fuera de serie para improvisar, comenzando por don Francisco Gabilondo, quien enriqueció sus propias canciones con aportaciones melódicas o adornos rítmicos, que hicieron únicas e irrepetibles, cada una de las piezas de la colección.
Cochinitos dormilones, del álbum “Cantando se entiende la gente”
La narración a cargo de Manuel Bernal que escuchamos en este álbum, resulta muy divertida y entretenida, permitiendo saber que el tema de la moda siempre está presente y el cuidado de los pequeños también. La versión en vivo fue grabada en 1959.
Di por qué, del álbum “El viento que arrulla cantando”
La abuelita de Francisco Gabilondo Soler se llamaba Emilia Fernández Flores y ella le compartió muchos cuentos y canciones, de otra época pero que recrearon, en Panchito, un mundo formidable que lo llevó a permanecer en ese universo increíble donde todo es posible.
Abuelita Emilia fue gran impulsora en la carrera de Pancho Gabilondo, desde su compañía y paciencia, amor y cariño a su nieto, entregando el tiempo y la dedicación suficiente para que también nosotros, en la actualidad, continuamos viajando con Cri Cri a horizontes inimaginables.
En sus letras nos explica, a ritmo de la mazurka, el ciclo del agua y su relación con un chorrito que vive en una fuente. La paseante hormiga se lleva una sorpresa al verse salpicada por el chorrito que seguramente levantó sus enagüitas.
El Jicote aguamielero, del álbum “El mundo de mis amigos”
Corrido compuesto en 1948, pieza que nos entrega una identidad social a todos los mexicanos, donde un jicote de oficio aguamielero considera que su corazón ha sido arrebatado por la bonita reina de las abejas, pero ella con su fuerte orgullo le niega su amor.
El jicote sabe bien que aquí todos somos iguales, que en el amor no hay distinciones y ante ese desprecio, regresa con su orgullo a su maguey, pues a la sombra de las pencas es el rey. Es una canción ingeniosa además de divertida y muy colorida.
El ratón vaquero, del álbum “Los musicales malvaviscos de Francisco”
Una divertidísima Polka con alusiones al country, compuesta en 1936, creación imperdible donde el ratón con grandes pies, travieso de nacimiento y güerito también, nos lleva a cantar y bailar con gran agasajo, y de una vez, a practicar el inglés.
Fiesta de los Zapatos, del álbum “Aventuras Entre Cuentos y Canciones”
Asistir a una fiesta de zapatos podría ser divertido y peligroso, entre pisotones, botas y zapatillas que saltan de un lado a otro, apreciar los pasos de los bailes, tropezar entre agujetas y otras cosas más, entre tantas cosas que nos invitan a imaginar.
Todos los zapatos tienen historias muy interesantes y divertidas, y no por ser viejos dejan de ser queridos. Pobre zapatero, ya no puede trabajar porque a sus zapatos les dio por bailar.
El maestro remendón siempre dice que los zapatos aún no están listos, cada vez que vamos a recogerlos a la zapatería, y cómo no va a ser así, pues a él le gusta que estos pasen más tiempo divirtiéndose y también les tiene mucho cariño.
