El crimen organizado y la delincuencia común en México son un problema social complejo, vinculado, en algunos casos, por omisión y/o comisión, con los propios órganos de persecución y procuración de la Justicia. Incluso, con los propios hombres del poder político.
Ivette Sosa
En nuestro país, la inseguridad y violencia son una auténtica Caja de Pandora, y ello no es una mera metáfora.
Desde hace varios años han sido y son, uno de los más graves flagelos de nuestro país que, una vez abierta, ha desencadenado una serie de consecuencias negativas en todas las esferas y rubros para México y el mundo, pues sus tentáculos también se han globalizado.
En esta ocasión, hablaremos de la delincuencia común. De un intento de asalto, por parte de dos jóvenes que viajaban en pequeñas motonetas.
Los hechos se registraron el pasado jueves, sobre la calle de Apatlaco, esquina La Viga, en la alcaldía Iztapalapa. Eran casi las 7 de la noche, había llovido y el asfalto estaba mojado, con varios encharcamientos que se hacen en el lugar.
Que no son espejos de agua, como excusa la hoy jefa de Gobierno de CDMX, Claudia Brugada, a las anegaciones que se hacen en gran parte de la capital del país, cada vez que llueve. Como ejemplo, en la alcaldía Iztapalapa.
Zona que conoce muy bien Brugada, quien gobernó Iztapalapa en tres periodos distintos. En su primer mandato de 2009 a 2012, desempeñó el cargo de jefa delegacional; luego, de 2018 a 2021 como alcaldesa y nuevamente de 2021 a 2023, tras su reelección.
Regresando a nuestra crónica
Los pocos ambulantes que aún quedaban sobre Apatlaco, recogían con rapidez su mercancía, y desmantelaban los tubos, maderas y mantas con lo que, a diario, levantan sus puestos.
Una joven y un señor esperaban, ansiosos, pasara la unidad que los llevaría a Metro Apatlaco y a Río Churubusco. Dos motociclistas circulaban sobre Calzada de la Viga cuando, de pronto, uno de ellos viró intempestivamente, en sentido contrario, hacia donde esperaban las personas su combi. E hizo señas a su compañero.
Este discreto ademán no pasó desaparecido para la joven y el caballero que esperaban su colectivo, quienes caminaron discretamente en sentido contrario de donde circulaban los motonetos. Éstos se detuvieron abruptamente, jamás se quitaron los cascos. A través de los espejos laterales de sus motos, seguían los movimientos de la joven y señor.
Por su complexión, delgados y de baja estatura, seguro los chicos eran adolescentes. Finalmente, uno se bajó de la moto y se le acercó al otro, sin quitarse los casos. Intercambiaron algún diálogo, Uno de ellos se metió la mano al pecho, sacando una pequeña arma, que escondió en su bolsillo de la chamarra, y volteaban a ver insistentemente a la joven y señor que se habían retirado varios metros de ellos, y ya estaban apostados sobre el camellón de La Viga.
De pronto arribó un grupo de más de doce estudiantes, que habían salido de una escuela cercana. Quienes se quedaron bromeando sobre La Viga y Apatlaco.
Ello hizo que el chico que había bajado de su moto, se subiera nuevamente a ésta y le hiciera un ademán a su compañero. Ambos dieron peligrosamente la vuelta en U, y avanzaron en sentido contrario hacia La Viga, acelerando sus unidades.
Estar en alerta
Cuando diarionoticiasweb.org se acercó a la joven y señor, éstos comentaron que les llamó la atención los extraños movimientos que hicieron los motonetos, quienes circulaban en vía rápida y que, cuando los observaron, viraron abruptamente, en sentido contrario y que jamás se quitaron los cascos.
Tuvieron un comportamiento errático y, al no quitarse los cascos, cuando se detuvieron, fue claro que buscaban no ser reconocidos. Yo soy sicólogo empresarial, trato con cientos de personas y sus movimientos me llamaron la atención. Por eso me puse en alerta, comenta el señor Pedro N.
La joven, por su parte, de profesión comunicóloga, comentó que ella tomó un curso antisecuestros y que el maestro les enfatizó que siempre hay qué hacerle caso al sexto sentido.
Cuando vi sus extraños movimientos, sentí alerta y enseguida me alejé y, el señor que estaba cerca de mí, también los hizo. El que pasara el grupo de chicos, inhibió totalmente los planes de estos presuntos ladrones. Sin duda –comentó la entrevistada- por hoy, no fuimos blanco de la delincuencia común, por lo que siempre hay que estar alertas.
SOS a las autoridades
Ambos entrevistados hacen un urgente llamado a las autoridades capitalinas de la SSC-CDMX y a las alcaldías Iztacalco e Iztapalapa, ordenen más y mejor patrullaje sobre la zona.
Que no sea un pretexto que los policías capitalinos digan que no hay patrullas, que están descompuestas o que no tienen gasolina las unidades policiacas, asevera la entrevistada.
