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Cuauhtémoc, un valiente guerrero, conocedor de astronomía, astrología y religión náhuatl

Arturo Rios
El pequeño príncipe fue educado con esmero, pese a que su padre falleció cuando él sólo tenía seis años. Desde que cumplió tres, hasta los quince años, Cuauhtémoc fue instruido en los principios de obediencia, religiosidad y sobriedad que se enseñaba a todos los jóvenes mexicas.
Una de las grandes obras de Ahuitzotl, su papá, fue la que costó la vida al terminar de construirse el acueducto que traería el agua de los manantiales de Coyoacán, se reventó y quiso escapar, pero se golpeó la cabeza y murió.
Poco después, Cuauhtémoc y sus 20 hermanos, hijos de diferentes princesas, asistieron a la toma, como Tlatoani, de su primo Moctezuma Xocoyotzin, el 14 de abril de 1502.
A los 15 años entró al Calmécac
Los sacerdotes educaban a los hijos de dignatarios para ocupar los puestos más altos del dominio azteca.
En el Calmécac no había descanso; los levantaban de noche, ofrecían copal y su sangre a los dioses en las montañas; bañarse en las heladas aguas del estanque sagrado; ayunaban y sufrían castigos para endurecer y templar el carácter.
Se aprendía astronomía, astrología y la religión náhuatl: sus dioses, fiestas, los dos calendarios y los astronomía y su influencia en los acontecimientos humanos.
De ahí salió el joven príncipe a las guerras y a la vida del Palacio de Moctezuma.
Fuente: Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
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