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Debate y tabús en EU

Foto: Twitter @VP

En un reciente debate en el canal de Youtube Dialogue Works, el moderador Nima R. Alkhorshid pidió a sus dos invitados, los veteranos economistas Michael Hudson (85 años) y Richard D. Wolff (82 años) sus evaluaciones sobre el debate de los candidatos presidenciales estadounidenses Kamala Harris y Donald Trump, en lo respectivo a las propuestas de política externa y económica.

Anno Hellenbroich, desde Wiesbaden (Alemania)*

Hudson es profesor investigador emérito de la Universidad de Missouri-Kansas City, analista financiero, consultor en Wall Street y presidente del Instituto para el Estudio de Tendencias Económicas de Largo Plazo (ISLET). Políticamente, apoyó la campaña de 2007-08 del precandidato presidencial demócrata Dennis Kucinich, siendo su principal consejero económico.

Wolff es profesor emérito de la Universidad de Massachusetts en Amherst, donde realizó investigaciones sobre metodología económica y la estructura de clases de Estados Unidos. Es profesor visitante del Programa de Pos-Graduados en Relaciones Internacionales de la Universidad de New York.  Dio cátedra en las universidades de la Ciudad de New York y en la Sorbona de París. En 2025, apoyó la campaña presidencial de la Dra. Jill Stein por el Partido Verde.

De inicio, Wolff dijo algo, que en mi opinión, parece ser sintomático de la discusión, y no solamente en los EUA:

La verdadera tristeza está en lo que no fue abordado (en el debate). Me gustaría dar un ejemplo que me impresionó mucho. Estamos viviendo actualmente una reestructuración masiva de la economía mundial. El cuasi monopolio de Estados Unidos, que duró la mayor parte del siglo pasado, terminó. Ahora, hay otro jugador, China, que ya alcanzó y sobrepasó a los EUA en alta tecnología y otras áreas. El grupo BRICS ya es un bloque económico mayor que el G-7. La posición global de los EUA está cambiando radicalmente y la dirección ahora está clara.

Anteriormente, cuestionado sobre las consecuencias de la política exterior para EUA, en la hipótesis de una guerra económica entre EUA y China, Hudson destacó que los periodistas de la red ABC estaban intentando  que Trump hablara sobre la guerra en Ucrania. Le preguntaron si quería que Ucrania perdiera ante el presidente ruso Vladimir Putin. Trump dijo simplemente. “Yo quiero paz. Debe haber un acuerdo de paz”.

Hudson agregó:

Trump no habló sobre los costos del complejo industrial-militar o el dinero que (el presidente Joe) Biden y su hijo (Hunter Biden) recibieron de Ucrania. Entonces, no hubo realmente un debate sobre política exterior, sino un nacionalismo agitando banderas.

Un paréntesis personal: durante la campaña electoral de 1980, tuve la oportunidad de estar presente en una reunión entre el profesor Hudson y el entonces pre-candidato presidencial demócrata Lyndon LaRouche; la ocasión fue una conversación sobre música, por la cual Hudson siempre se interesó mucho.

Negativa histérica de preguntar sobre el sistema económico

En la larga plática entre los dos economistas, que no están cercanos al movimiento de Trump, discutieron las cuestiones más candentes: la guerra en Ucrania y los varios aspectos del declive económico de los EUA.

Es impresionante que ambos, comentaristas conocedores del actual EUA, hayan apuntado algo contrario a la visión europea de nuestra prensa. Por ejemplo, que el grupo de Harris, los demócratas y los republicanos no tienen políticas fundamentalmente diferentes sobre la cuestión de la manera de bregar con China, las intervenciones militares, etc.

Wolff lo planteó de manera sucinta:

La pregunta es: ¿Qué harán los EUA? ¿Seguirán imponiendo tarifas y provocaciones en torno de Taiwán, intentando contener a China? ¿O se sentarán y descubrirán una manera de compartir el planeta, respetando las estructuras de los otros y, al mismo tiempo, abordando preocupaciones ambientales? Esto abriría cuestiones sobre la Doctrina Monroe y otras políticas de larga data. Pero no escuchamos nada al respecto (…)

¿Los EUA se acomodarán al declive de su imperio o lucharán con uñas y dientes? ¿Qué proponen los republicanos y que proponen los demócratas? Estos son los temas dominantes, dentro de los cuales cuestiones en torno a Taiwán, Israel o Ucrania son ‘síntomas’, especificidades de una estructura mayor. Pero no oímos nada de esto, es lo que algunos de mis amigos llaman ‘hamburguesa de nada’ –la abres y no tiene nada adentro.

Hudson hizo un comentario sustancial sobre las consecuencias de la política de desindustrialización. “Bien, Richard apunta que el declive estadounidense y  qué hacer al respecto deberían haber sido discutidos. Pero eso no puede ser, porque el declive es un resultado directo de las políticas adoptadas por demócratas y republicanos. ¿Se podrán discutir estas políticas sin encarar el hecho de que ellas están llevando hacia la desindustrialización y hacia el cambio del poder global hacia el Este Asiático?”

En el transcurso de la entrevista, los problemas globales más fundamentales afloraron

Hudson se concentró en el sistema económico, en la creciente tensión entre “capitalismo financiero” y “capitalismo industrial”. Wolff enfatizó que hay una histérica negativa por parte de los oponentes en abordar estos temas. “No hay crítica o discusión sobre el sistema económico en sí. ¿Usted sabe lo que es eso? Es una negativa histérica hasta de plantear preguntas, de admitir que puede haber algo en el sistema capitalista- sea una regla de maximizar ganancias en inversiones o la estructura en la cual un pequeño grupo en cada local de trabajo toma todas las decisiones sobre producción y ganancias. Esa histeria no se expresa en forma de gritos o berridos, aunque cada vez nos acerquemos más a ello. En su lugar, se manifiesta en un acuerdo tácito de tratar ciertos tópicos como “tabús” –sea sexo, religión o capitalismo-y nunca discutirlos”.

Críticas hacia las políticas de desindustrialización -también en Europa-

Siguió un largo debate de la propuesta de Trump de hacer “a los otros” pagar con una política tarifaria, explicando lo absurdo de utilizar tarifas como “arma”, por ejemplo, en el caso de los vehículos eléctricos de fabricación china. La cuestión de las importaciones de materias primas y el papel de los procesos industriales se discutió en detalle e, igualmente, Europa entró en foco, alcanzando los cambios partidistas en las recientes elecciones en Francia y en Alemania.

Hudson comentó: “Si, no solamente es la población europea la que está hablando sobre “desindustrialización”, sino también los lideratos. Mario Draghi, ex-presidente del Banco Central Europeo, divulgó recientemente un informe para la Comisión Europea, recomendando 800 mil millones de euros en inversiones para proyectos industriales, con la esperanza de posicionar a Europa como rival de los EUA y de China…

La gran pregunta es: ¿Hacia dónde irán esos 800 mil millones de euros? ¿Aunque Europa construyera nuevas plantas químicas o siderúrgicas, quien las trabajaría? Europa paga de cuatro a cinco veces más por el gas natural que EUA o China, y el petróleo y otras materias primas, por las cuales los EUA impusieron sanciones a Rusia y a China, son también más caros.

“Europa, simplemente, no logra enfrentar la situación que ella misma provocó. Es por eso que, igual que Richard mencionó, en las recientes elecciones en Turingia y en Sajonia, los partidos opuestos a la guerra antirrusa y a la política de Guerra Fría están a la cabeza. La reacción de Alemania, está claro, fue etiquetar al partido líder en Turingia, Alternativa para Alemania (AfD), de un partido ‘terrorista’ (en realidad, las autoridades de los tres estados federales califican a AfD de extremista de derecha-AH). Bien, ¿a quienes están ‘aterrorizando’? Ellos están ‘aterrorizando’ (al consejero de Seguridad Nacional de EUA) Jake Sullivan (al secretario de Estado) Antony Blinken, a los militares de los EU y a los neocons. El resto de los europeos que han escuchado su programa y lo que Richard y yo decimos, comprenderán que en cuanto ellos tuvieron que concordar con las sanciones de EUA, no podrán ser ni un rival o una tercera ronda en esa Guerra Fría. La OTAN llegó al punto de decir, ‘ahora somos una potencia asiática, pertenecemos al Mar de China del Norte defendiendo a Europa’”.

Capitalismo financiero e industrial

Después de una larga discusión sobre los diferentes tipos de capitalismo, Hudson subrayó:

“Esa es la diferencia entre el capitalismo de largo plazo y el capitalismo de corto plazo. El capitalismo de largo plazo derivó en socialismo –y en aquella época socialismo todavía no era una palabra suya. Todo mundo hablaba sobre esto. El debate era sobre cuál tipo de socialismo desarrollaría el mundo. Hoy, el capitalismo financiero está llevando a una nueva Guerra Fría, en la cual otros países son forzados a ceder sus superávits económicos a los EUA, y este los utiliza para financiar grandes gastos militares, bases, submarinos, naves de guerra y organizaciones no gubernamentales para rodearlos. Este no es el capitalismo imaginado en el siglo XIX. Por tanto, surge la pregunta: ¿Qué hizo mal el capitalismo? ¿Ese es realmente el tipo de capitalismo que las personas esperaban?

Estamos enfrentados con algo sistémico y evolucionario, pero se está dirigiendo en dos direcciones diferentes. El capitalismo financiero de corto plazo se está hundiendo, porque es de corto plazo, negativo y punitivo. El capitalismo industrial de largo plazo era sobre expandir mercados y construir relaciones diplomáticas-lo que el presidente (chino) Xi (Jinping) llama ‘ganar-ganar’, mientras el capitalismo financiero de hoy, impulsado por el neoliberalismo y por los neoconservadores, es todo sobre ‘perder-perder’.

*MSIA Informa

Fotos: Twitter @VPu / Pixabay
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