La red de resistencia Jalisco integrada por organizaciones, activistas, académicos del medio ambiente y estudiantes, se pronunciaron a las afueras del Bosque Chapultepec, donde solicitan el apoyo del Gobierno Federal ante los atropellos, corrupción y abuso de autoridad por parte del gobierno de Jalisco de la mano de empresas inmobiliarias que buscan hacer negocios y construcciones a costa de los espacios públicos y de las áreas naturales.
Tras el desalojo de vecinos y estudiantes que acamparon por 144 días en el Parque Resistencia Huentitán, en Guadalajara, con violencia por parte de elementos de la Fiscalía de Jalisco; la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la UdeG, y activistas que defendían este predio, se dieron a la tarea de convocar a las distintas luchas en Jalisco, que resisten contra el despojo motivado por gobiernos e inmobiliarias.
Las áreas verdes en Jalisco están siendo invadidas con la permisividad de nuestras autoridades, ellas están coludidas; no hablamos de dientes para afuera, tenemos hechos y podemos comprobarlo, menciona Arturo Mendoza, vocero de la red de resistencia y miembro del colectivo Únete Huentitan.
Sucede en todo el estado, sucede en Puerto Vallarta con sus manglares, sucede en Huentitán, en el bosque de la primavera, en Nixticuil, en Temaca, y también en muchos pequeños parques y espacios que le pertenecen a la ciudadanía.
Víctimas y testigos
La red logró reunir de forma presencial a más de 10 organizaciones, cuyos representantes viajaron a la Ciudad de México para informar del proyecto en defensa del medio ambiente en Jalisco, y hacer una invitación a organizaciones de todo el país a sumarse a la Red de Resistencia.
Javier Armenta, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios menciona:
Nosotros somos víctimas y testigos también, de un pacto inconfesable que existe entre las autoridades y las empresas inmobiliarias en Jalisco, por eso estamos aquí, porque en nuestro estado, las instituciones están subordinadas a las decisiones del gobernador.
Menciona también: Los depredadores hablan el lenguaje del dinero, no les importa el agua, el aire o el suelo, están dispuestos a quemarlo todo con tal de apropiarse de terrenos para hacer sus desarrollos, para llenar de concreto esos espacios que le pertenecen a nuestra ciudad.
